Repatriación del cuerpo de Narela Barreto
El cuerpo de Narela Barreto, una joven argentina que fue hallada sin vida en Los Ángeles, ha sido repatriado a Argentina. Este viernes, su familia podrá rendirle un último homenaje en su ciudad natal. El velorio se llevará a cabo en Remedios de Escalada, en la provincia de Buenos Aires, hasta las 13 horas, tras lo cual sus restos serán inhumados en el cementerio de Lomas de Zamora.
Emotivo mensaje de despedida
Una conmovedora publicación en Instagram de su hermano, Santiago Barreto, revela el profundo dolor que siente. «No estoy preparado para despedirte, no puedo… Te voy a amar para siempre», escribió, describiendo a Narela como su mejor amiga y el apoyo que siempre significó en su vida.
Proceso de repatriación y autopsia
La repatriación del cuerpo fue una preocupación constante para la familia, especialmente después de conocer la triste noticia. El padre de Narela se trasladó a Los Ángeles para encargarse de los trámites necesarios y contactar a los investigadores. Debido a los altos costos del traslado, la familia organizó una colecta que reunió más de 30 millones de pesos y permitió cubrir los gastos de repatriación, que ascendieron a 9 mil dólares.
Respecto a los esfuerzos en Los Ángeles, el padre de Narela expresó: «Ahora me voy a dedicar de lleno a saber qué fue lo que pasó». En cuanto a la autopsia, se han recabado datos importantes: no se encontraron heridas superficiales, golpes ni signos de abuso, aunque se espera un examen toxicológico que podría proporcionar más claridad sobre las circunstancias de su fallecimiento.
Los eventos que precedieron su fallecimiento
Narela Barreto estuvo desaparecida durante una semana antes de ser encontrada. Su padre recibió la dolorosa noticia cuando aterrizaba en California para colaborar en la búsqueda de su hija. «Me bajo del avión y me llevan a la comisaría; me dicen que mi hija está muerta». Narela fue hallada en la calle, a unas cinco cuadras de su departamento. Según los investigadores, se estima que falleció el mismo día de su desaparición.
Con 27 años y originaria de Capital Federal, Narela había llegado a Estados Unidos en junio de 2024, con el propósito de asistir a la boda de una amiga y decidió quedarse para buscar nuevas oportunidades. Una semana después de su fallecimiento, se permanece en un silencio preocupante sobre las investigaciones llevadas a cabo por la justicia local.











