Conflictos internos en la AFA
La Asociación del Fútbol Argentino, a lo largo de su historia y la de sus predecesoras, ha sido escenario de numerosas voces disidentes, pugnas por el poder y una mezcla de acuerdos y desacuerdos. Desde los inicios del siglo XX hasta la actualidad, la AFA ha enfrentado tres escisiones significativas en su camino (1912, 1919 y 1931), además de múltiples situaciones irregulares o sin precedentes. El reciente comunicado de River Plate genera un impacto notable en este contexto, echo que, en otras épocas, habría conducido a una posible ruptura, aunque el escenario actual parece no permitirlo, independientemente de su desenlace.
Las primeras rupturas
Durante los primeros 40 años de la AFA, ocurrieron tres cismas. La primera, en 1912, fue protagonizada por Ricardo Aldao, entonces presidente de GEBA, quien descontento con otros dirigentes por el pago de entradas por parte de los socios de su club en partidos internacionales, fundó la Federación Argentina de Football. Esta decisión provocó la partida de varios clubes, marcando un periodo de separación que duró tres años. Tras la fusión de las ligas, el número de equipos en Primera pasó de 8 y 13 a un total de 25, estableciendo un sistema de cuatro descensos y dos ascensos en los años posteriores.
El conflicto de 1919
La segunda separación ocurrió en 1919, cuando la llegada de una nueva ola de clubes, más representativos de las barriadas populares, alteró el equilibrio de poder en el fútbol argentino. Los antiguos directivos británicos comenzaron a retirarse, dejando el campo abierto a dirigentes de clubes como Boca, Huracán, Sportivo Barracas y Columbia (hoy Almagro), bajo la presidencia de Aldao. Este conflicto escaló hasta tal punto que las reuniones del Consejo se convirtieron en verdaderos campos de batalla. En 1918, el club Ferro se retiró tras un fallo desfavorable, seguido por una serie de expulsiones de otros clubes, llevando a la fundación de la Asociación Amateurs de Football por parte de 14 clubes de renombre, incluyendo a River, Racing, e Independiente.
El camino hacia el profesionalismo
La división se extendió por siete años, y fue solo tras la mediación del entonces presidente Marcelo Torcuato de Alvear que se logró un nuevo acuerdo, estableciéndose un campeonato donde se establecieron 34 equipos y se reimplementaron los descensos. Sin embargo, la inestabilidad del fútbol amateur generó nuevas fisuras, resultando en la creación de la Liga Argentina de Football en 1931 por 18 clubes en desacuerdo. Este movimiento no solo introdujo el profesionalismo en el fútbol porteño, sino que también se extendió a otras provincias como Rosario y Santa Fe.
Las tensiones entre grandes y chicos
Las relaciones de poder quedaron marcadas por la implementación del voto proporcional en 1937, favoreciendo a los llamados cinco grandes, cuyos votos valían hasta tres veces más en las asambleas. Esta dinámica duró hasta 1953, pero las tensiones continuaron, como lo demuestra la controversia de 1948, donde Racing se negó a finalizar el torneo. En 1960, los presidentes de River y Boca intentaron establecer una liga menor para maximizar los beneficios derivados de la televisión. Sin embargo, diversas propuestas no prosperaron, dejando secuelas en las relaciones entre clubes.
Un último golpe de disturbios
La intervención militar en 1976 casi resulta en la intervención de la AFA, cuando un conflicto electoral terminó abruptamente con una llamada que detuvo la votación. Años después, el escandaloso empate de 2015 reavivó las tensiones ante la sucesión de Julio Humberto Grondona. La creación de la Superliga de Fútbol en 2016 con los presidentes de los cinco grandes fue otro capítulo en esta historia de disputas, que se remonta a finales de la década de 1930.
Finalmente, el 5 de marzo de 2026, en medio de acusaciones de persecuciones judiciales hacia sus dirigentes, River Plate hizo pública su propuesta de volver a un torneo de 20 equipos y cuestionó la falta de garantías en los procedimientos, reviviendo la antigua saga de conflictos en la AFA.











