Proteínas: clave en la alimentación de adultos mayores
En un contexto en el que los hábitos alimenticios están cambiando y los valores nutricionales lidian con las etiquetas de marketing, las proteínas han ganado protagonismo. Ya no son exclusivas para atletas, sino que se consideran nutrientes esenciales para el desarrollo, reparación y mantenimiento del organismo durante todas las etapas de la vida.
La Organización Mundial de la Salud y la FAO han señalado la importancia de mantener una adecuada ingesta de proteínas de alto valor biológico, especialmente para prevenir la pérdida de masa muscular en adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Según el Global Nutrition Report 2021, más del 10% de la población mundial no consume el nivel necesario de proteínas, lo que ha llevado a un aumento en productos fortificados y el interés por alternativas sostenibles.
Alimentos recomendados con alto contenido proteico
Expertos consultados han destacado tres alimentos con un alto contenido proteico que son accesibles y funcionales:
- Huevos: Considerados por muchos nutricionistas como uno de los alimentos con la mejor relación entre calidad, precio y valor nutricional. Cada huevo ofrece seis gramos de proteína y alrededor de 70 calorías, además de nutrientes esenciales como vitamina B12 y vitamina D. Según Bethany Doerfler, nutricionista de la Universidad Northwestern, «obtenés mucha proteína por pocas calorías». Los huevos también contienen los nueve aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede producir por sí solo, lo que los convierte en una fuente proteica muy valiosa.
- Yogur: Con más de 4000 años en la dieta humana, este alimento combina tradición y evidencia científica. Se considera una excelente fuente de proteínas ricas en aminoácidos esenciales como la leucina, fundamental para la síntesis de enzimas y la recuperación muscular. Cada 100 gramos de yogur natural contiene aproximadamente cuatro gramos de proteína, y es útil en dietas hipocalóricas para aumentar la saciedad.
- Microalgas: Estos organismos microscópicos están emergiendo como uno de los ingredientes más prometedores para una alimentación sostenible. Variedades como la Spirulina tienen hasta 70% de su peso seco en proteínas, convirtiéndolas en una alternativa viable para las dietas a base de plantas. Las microalgas ofrecen también beneficios para la salud ocular y cognitiva en adultos mayores. Se pueden consumir en diversas formas, incluyendo polvo y cápsulas, y pueden integrarse en sopas, batidos, ensaladas y más.
Conclusión
Incluir estas fuentes de proteína en la dieta puede ser beneficioso para la salud de los adultos mayores, ayudando en mantenimiento muscular y ofreciendo otros beneficios nutricionales.











