Un Recuerdo Costero
La memoria evoca recuerdos imborrables que resurgen entre la bruma y la espuma del mar, rememorando largas caminatas desde Miramar hacia Mar del Sur (o Mar del Sud) durante una infancia lejana. Situada a 17 km al sur de la cabecera del partido de General Alvarado, esta zona cuenta con amplias playas vírgenes de arena blanca, gris y negra, acantilados imponentes y un viento característico, un entorno que parece salido de las páginas de Cumbres Borrascosas de Emily Brontë.
Historia y Evolución de Mar del Sud
Originalmente, el recorrido los llevaba a un pequeño pueblo de casas bajas y calles de tierra, con un hotel deshabitado lleno de fantasmas, los mejores alfajores, un solo balneario, y un restaurante croata que ofrecía un aguardiente color cereza, cortesía del dueño, para reponer energías antes de emprender el regreso tras un abundante plato de goulash y spaetzle.
Mar del Sud fue fundado en 1885, junto con un gran hotel, que actualmente ofrece comidas y meriendas y está siendo renovado. Este establecimiento, que cuenta con más de 100 habitaciones de estilo francés, estaba pensado para atraer a turistas europeos. Sin embargo, el sueño de establecer un balneario al estilo de Brighton tal como imaginó Katherine Mansfield no llegó a florecer debido a la quiebra del Banco de La Plata SA, responsable de su creación. Desde entonces, Mar del Sud ha mantenido un aire salvaje que lo hace particularmente atractivo.
Nuevos Sabores en la Costa
La localidad está situada entre el Arroyo La Tigra y el Arroyo La Carolina, y se accede a ella a través del tramo final de la ruta provincial RP 11. Solo cuenta con una única calle pavimentada, la Avenida 100. A pesar de los cambios, Mar del Sur mantiene su misterio, sus playas desiertas con acantilados y su tranquilidad. Recientemente, se inauguró Otero Sur, un nuevo restaurante del Bajo de San Isidro, que se basa en 10 años de recetas tradicionales, conectándose también con la pesca artesanal y las verduras frescas de la huerta local.
Charly Beccar Varela, dueño y cocinero de Otero sur, señala: «Es un restaurante familiar, continuación de Otero de San Isidro. Lo abrimos con Silvia Otero, junto a nuestras nietas. Mis sobrinos Lucas y Mateo están a cargo del servicio. Con Silvia llevamos 18 años en el negocio. Siempre ha sido nuestro sueño. Después de varios emprendimientos, ahora queremos consolidarnos aquí».
Oferta Gastronómica Variada
Los sabores destacan con opciones como sorrentinos, rabass y alfajores, transformando a Mar del Sur en un destino culinario atractivo. Yamila Tuero, quien comenzó a vender pastas durante la pandemia, comparte: «Me gusta explorar y crear en la cocina; me inspiré al ver la felicidad de mi familia al probar mis platos».
- Sorrentinos con masa de espinaca y remolacha.
- Moñitos de colores y fideos de pimentón ahumado.
Otras recomendaciones incluyen:
- Rabas de Balneario Cocoloco.
- Paella y hamburguesas vegetarianas del parador Mariyú.
- Platos saludables de Almar, un espacio holístico en la playa.
No se puede pasar por alto las milanesas y tartas de la rotisería Ximena, las empanadas gigantes de Puerto Sur, y la cerveza artesanal de Teckel.
El Encanto del Pueblo
El hotel Boulevard Atlántico siempre en restauración, ofrece un elegante salón donde disfrutar de té o comidas finas, fomentando un ambiente artístico lleno de historia. Para el postre, se recomienda la heladería Meraki y los alfajores de El&Mar. Con toda esta oferta, es fácil orientarse solo caminando por la Avenida 100, la única arteria asfaltada de Mar del Sur.
En las cercanías, pastizales y campos donde pastan ovejas, vacas y caballos se mezclan con la arena, creando una atmósfera de serenidad. El pueblo, que parece estar dividido entre sus casas antiguas en el centro y las que se asoman sobre el mar en la zona de Rocas Negras, sigue siendo un lugar místico, donde la naturaleza ofrece un paisaje impresionante.
Explorar este rincón de magia y misterio es una experiencia que emerge entre la historia, los sabores y la belleza natural de la costa atlántica.











