Un hito en la historia de la aviación
El Plus Ultra, un hidroavión que hizo historia al unir Europa y América, llegó a las aguas de Buenos Aires a principios de febrero de 1926, tras recorrer más de 10 mil kilómetros en un viaje que duró diecinueve días. Su partida tuvo lugar el 22 de enero desde Palos de la Frontera, en Andalucía, y su hazaña es recordada aún hoy como la del “Colón de los aires”.
El legado de Ramón Franco
El piloto Ramón Franco, hijo de un capitán de la Armada española, se propuso repetir la audaz travesía de Cristóbal Colón. Aunque en 1922, dos aviadores portugueses lograron cruzar el Atlántico sur, lo hicieron con tres navegas, mientras que Franco se comprometió a hacerlo en una sola. A pesar de las dudas sobre la confiabilidad de las naves y la escasa financiación, Franco logró el respaldo del rey Alfonso XIII y de su jefe de Gobierno.
España vs. Italia en la carrera aérea
La hazaña del Plus Ultra también tenía un trasfondo de competencia entre España e Italia, ya que Italia buscaba reafirmar su presencia en América Latina, donde su influencia cultural se hacía sentir. Un diputado italiano, Eugenio Casagrande, intentó adelantarse en el desafío, partiendo con su hidroavión Alcione, pero un huracán lo detuvo antes de completar su viaje.
El despegue del Plus Ultra
Finalmente, el 22 de enero de 1926, el hidroavión Plus Ultra despegó a las 7:55, con Franco al mando, acompañado por el copiloto Julio Ruiz de Alda y otros tres tripulantes. Escudados por buques de guerra, comenzaron su travesía hacia el Nuevo Mundo.
Desafíos en el océano
El vuelo presentaba retos significativos, incluyendo la falta de estaciones para reabastecimiento de combustible. Durante una etapa crítica, el avión sufrió intensos vientos, lo que llevó a la tripulación a arrojar parte de su carga al mar para ahorrar peso. Su primera parada fue en Las Palmas, Canarias, seguida por Cabo Verde, donde Franco dejó a uno de los tripulantes para continuar la travesía con menos peso.
Después de un episodio de avería en la hélice, el Plus Ultra finalmente llegó a Río de Janeiro y realizó una breve escala en Montevideo antes de aterrizar en Buenos Aires el 10 de febrero, donde fueron recibidos como héroes.
Consecuencias de la hazaña
El presidente Marcelo Torcuato de Alvear saludó a los aviadores y propuso erigir dos monumentos: uno en Buenos Aires y otro en Huelva, España. El vuelo registrado fue de 10,270 kilómetros a una velocidad promedio de 172 km/h, y con una duración de 59 horas y 39 minutos.
Las historias de los tripulantes
A lo largo de los años, la vida de los involucrados en el Plus Ultra tomó distintos rumbos. Juan Manuel Durán González, el monárquico del grupo, falleció trágicamente poco después, mientras que Julio Ruiz de Alda se convirtió en figura prominente en la Falange Española y fue asesinado durante la Guerra Civil. Pablo Rada Ustárroz, el mecánico que se destacó por sus heroicas acciones, tuvo una vida marcada por sus militancias políticas.
Por su parte, Ramón Franco, conocido como el rebelde de la familia, tuvo un final abrupto durante un intento de bombardeo en el cual perdió la vida en un accidente. Así, la proeza del Plus Ultra dejó un profundo legado, siendo aclamada en una letra de tango de Carlos Gardel, que la recordará para siempre en la memoria cultural común.











