Un bar en el centro de Ipanema
En pleno corazón de Ipanema, un joven de rastass marrones y un fino bigote recibe a los clientes en el bar Barzin. Este lugar turístico, con su ambiente agradable y decoración con plantas, cuenta con un cartel luminoso que dice: «Leve como a por da sol». Sin embargo, la atmósfera cambió cuando se le preguntó al joven sobre un incidente ocurrido en enero, en el que Agostina Páez, una abogada argentina, fue denunciada por conductas racistas.
Denuncias y audiencia judicial
El joven, que se identifica como uno de los denunciantes, tiene cita el próximo martes en el Juzgado N° 37 de Río de Janeiro para presentar su testimonio contra Páez, por injuria racial. Aunque no puede ofrecer más detalles debido a órdenes del establecimiento y la naturaleza del caso, menciona que los mismos empleados que fueron grabados están aún en funciones. Este martes, se enfrentarán a Páez en una audiencia crucial que podría determinar el destino de la abogada.
Las posibles consecuencias para Agostina son severas: puede ser absuelta de todos los cargos, recibir una condena que varíe entre 2 a 15 años de prisión, o la audiencia podría extenderse mediando incertidumbre. Si es condenada a 4 años o más, quedaría detenida.
La situación del bar
A pesar de la controversia, el bar Barzin continúa operando con normalidad. Los empleados observan a los periodistas que se congregan frente al local en la calle Vinícius de Moraes. Según la recepcionista, aún hay argentinos visitando el bar, aunque Javier, un turista argentino, asegura que «a los argentinos les marcaron la cancha» después del incidente.
El apoyo familiar de Agostina Páez
Agostina aguarda la audiencia con el respaldo de su padre, Mariano Páez, quien viajó especialmente desde Santiago del Estero. Su abogado, Sebastián Robles, también lo acompaña en este proceso. La defensa de Páez será dirigida por Carla Junqueira, abogada con experiencia en casos similares.
La audiencia está programada para las 15:30 en el Tribunal Penal N° 37, donde la Fiscalía le atribuye a Páez tres cargos de injuria racial, que se originan en un incidente filmado donde ella realiza gestos discriminatorios y lanza insultos a los empleados.
Según la defensa de Agostina, su reacción se debió a que ella y sus amigas fueron víctimas de una estafa por reclamaciones de consumos no pagados que consideraban ya saldados.
Consecuencias y reflexiones
A través de un video en sus redes sociales, Páez expresó su arrepentimiento por su conducta y reconoció que actuó de forma inadecuada. Su abogada intentará buscar la absolución o, en su defecto, una pena más leve que le permita regresar a Argentina. Por el momento, Agostina se encuentra en libertad condicional, con monitoreo electrónico y restricciones de viaje.











