Revocación de pasaportes por manutención infantil
El Departamento de Estado de los Estados Unidos iniciará la revocación de pasaportes para varios miles de padres que no han cumplido con sus obligaciones de manutención infantil. Esta medida se aplicará a aquellos que adeuden montos significativos, especificando que comenzará este viernes.
Criterios de la revocación
La revocación se centrará específicamente en aquellos padres que deben 100.000 dólares o más en manutención impaga, lo que afectará a aproximadamente 2.700 titulares de pasaportes, según informaron fuentes del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) al departamento estatal.
Se prevé que el programa, cuyas primeras noticias fueron reveladas en febrero, se extienda considerablemente para incluir a los padres que tienen deudas superiores a 2.500 dólares, un umbral determinado por una legislación de 1996 que no se había aplicado eficientemente. Aunque no se dispone de cifras exactas sobre cuántos pasaportes podrían ser afectados por este nuevo criterio, se estima que el número podría ascender a miles más.
Nueva normativa y su efectividad
Hasta hace poco, solo aquellos que solicitaban la renovación de sus pasaportes eran blanco de estas sanciones. Con la implementación de la nueva política, el HHS comunicará al Departamento de Estado todos los pagos pendientes superiores a los 2.500 dólares, provocando la revocación de pasaportes en esos casos. La subsecretaria de Estado para Asuntos Consulares, Mora Namdar, declaró: «Estamos ampliando una práctica de sentido común que ha demostrado ser eficaz para lograr que quienes deben manutención infantil paguen su deuda».
Namdar añadió que aquellos padres que regularicen su situación podrán disfrutar nuevamente de los beneficios de un pasaporte estadounidense. Desde que se anunciara la expansión del programa, el departamento ha observado que cientos de padres han tomado medidas para saldar sus deudas.
Resultados del programa
A pesar de que no se puede confirmar que cada caso esté directamente relacionado con la política, la medida busca motivar a los padres a cumplir con sus responsabilidades hacia sus hijos y respetar la ley estadounidense. Desde su inicio formal en 1998, este programa ha recaudado aproximadamente 657 millones de dólares en atrasos, incluyendo más de 156 millones de dólares en 24,000 pagos individuales en los últimos cinco años.
Los padres cuyos pasaportes sean revocados serán notificados de la imposibilidad de viajar con sus documentos y deberán solicitar un nuevo pasaporte una vez que haya prueba del pago de su deuda. Aquellos que se encuentren en el extranjero al momento de la revocación deberán dirigirse a una embajada o consulado de EE.UU. para obtener un documento que les permita regresar al país.











