Un regreso al espectáculo tras la familia
Alejandra Mora, reconocida vedette de los años noventa, fue una figura emblemática que compartiría escenario con los más destacados capocómicos. Sin embargo, su vida dio un giro radical cuando decidió casarse y trasladarse a Mar del Plata para concentrarse en su familia. Ahora, con sus hijos ya crecidos, siente el deseo de regresar al mundo del espectáculo.
El impacto de la familia en su carrera
En una conversación sincera, aseguró: “Me casé el año en que participaba en Rompeportones, un show de sketches que protagonizaban Emilio Disi y Miguel del Sel. Ese fue el último proyecto que realicé antes de alejarme del medio. Mi exmarido es de Mar del Plata y juntos decidimos formar una familia, dedicándonos a la gastronomía durante los últimos 26 años”. Actualmente, tiene tres restaurantes, y uno de ellos es de su propiedad.
Una decisión meditada
Mora compartió los motivos detrás de su decisión de priorizar a su familia: “Siempre quise tener una familia. Mis tres hijos son ya adultos: Nicolás tiene 23, Lola 18 y Triana 17. Esta decisión la tomé junto a mi exesposo, Sergio Bermúdez. Nuestra relación fue compleja, llena de idas y venidas entre Mar del Plata y Buenos Aires debido a nuestras respectivas carreras. A medida que el tiempo pasaba, sentí que debía retirarme para poder dedicarme a ellos”.
Vida cotidiana y nuevos proyectos
Sobre su vida cotidiana, detalló: “Nicolás se está por recibir de corredor público y martillero y vive conmigo; Lola, tras finalizar el secundario, evalúa qué carrera seguir, mientras que Triana, que tiene síndrome de Down, cursa en un colegio especial hasta los 21 años y también vive entre los dos hogares”. Mora expresó que, tras años dedicados a su familia, estuvo en Buenos Aires reactivando contactos para retomar su carrera. “Los chicos ya están grandes y tengo muchas ganas de volver a trabajar”, confesó.
Un regreso a las raíces del espectáculo
El último proyecto importante de Mora fue Rompeportones, programa que considera representa un tipo de humor que ya no existe. “Volver después de 26 años y con más de 50 no es una tarea fácil. No sabía por dónde comenzar, así que busqué a Carmen Barbieri para que me guiara”, comentó.
Una historia forjada en el escenario
Sus inicios en el espectáculo se remontan a su etapa con Juan Carlos y la Rumba Flamenca. “Cuando ingresé al grupo, Alejandra Pradón estaba por retirarse y rápidamente nos hicimos amigas. Después de eso, viajé por toda América Central como parte del espectáculo”, recordó.
Reflexiones sobre la cosificación y el feminismo
Mora también habló sobre su experiencia en el medio respecto a la cosificación femenina y el feminismo: “Nunca me sentí cosificada. Aunque era un ambiente donde la mayoría de las mujeres actuábamos en ropa interior, siempre me sentí respetada y disfruté de mi trabajo. Creo que las mujeres hemos progresado mucho, pero siento que el feminismo, en algunas ocasiones, va demasiado lejos. No me identifico con ese movimiento”.
Reconexiones y futuro
Por último, se refirió a su vínculo con Yanina Zilli, colega y amiga que participó en Gran Hermano. “Ella vive cerca de mí en Mar del Plata y tenemos muchas cosas en común, incluso estamos pensando en volver a trabajar en el medio”, concluyó Alejandra Mora.











