El Castillo de Palermo y su Renovación
A medida que se transita por los senderos de piedra roja del Jardín Botánico Carlos Thays, el espacio invita a la calma y al disfrute de la naturaleza. Este emblemático jardín en Buenos Aires se convierte en un paraíso verde que ahora se ve interrumpido por el sonido de las obras en el castillo ladrillero, un ícono de la zona. La restauración integral anunciada por el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana busca devolver al castillo su esplendor, un edificio que ha tenido múltiples funciones a lo largo de su historia, incluyendo la de vivienda para su primer director, el paisajista francés Carlos Thays.
Historia Multifacética
Desde 1891 hasta 1913, Thays habitó la planta alta del castillo junto a su familia, proyectando varios parques y plazas en Argentina. Este castillo, diseñado por el ingeniero polaco Jordan Wysocki, inicialmente fue sede de la Dirección Nacional de Agricultura y posteriormente del Museo Histórico Nacional.
- Más tarde se convirtió en la Dirección de Parques y Paseos Públicos.
- Actualmente alberga el Centro de Visitantes y la administración del Jardín Botánico.
Con la finalización de la restauración, el castillo incorporará un nuevo uso: un café denominado Café Botánico Literario, que ocupará parte de la planta baja, mientras el resto se dedicará al Centro de Interpretación Botánica. Este nuevo café promete ser un espacio atractivo para los visitantes.
Detalles de la Restauración
Según el proyecto de restauración, se modernizarán las instalaciones eléctricas y sanitarias del edificio, que no había recibido una intervención integral anteriormente. «Lo que se busca es recuperar la fachada ladrillera y mejorar aspectos de seguridad, incluyendo un sistema contra incendios», explicó Cecilia Segal, Directora General de Regeneración Urbana. También se incluirá un ascensor, cuya estructura ya está prevista desde 2006.
La carpintería, en mal estado, está en proceso de renovación, y se montó un taller en la planta superior para realizar estos trabajos. Las cubiertas, que han demostrado su eficacia durante las recientes lluvias, son parte de las reparaciones más prioritarias. Esta construcción singular también se entrelaza con el entorno, ofreciendo un diseño que incluye materiales naturales como la madera.
Monumento Histórico y Futuro del Café
El conjunto del jardín fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1996, lo que implica que todo cambio debe ser monitoreado por la Comisión Nacional de Monumentos, garantizando así la preservación de cada elemento del edificio.
El contrato para el funcionamiento del Café Botánico Literario fue adjudicado a Kryptonite Media Sociedad Anónima, quienes deberán pagar un canon inicial de $5.200.000, con actualizaciones semestrales basadas en índices de inflación. Los pronósticos indican que este café se convertirá en un atractivo no solo por su oferta gastronómica sino por su ubicación en un espacio histórico.











