Incremento en Hepatitis A
En Argentina, se ha registrado un aumento en los casos de hepatitis A, una infección que es prevenible mediante la vacunación. Esta situación ha capturado la atención de la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud, que ha señalado este fenómeno en tres ocasiones diferentes en menos de seis meses a través del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN). Junto a esto, se ha detectado la circulación de un virus menos conocido, la hepatitis E, en aguas residuales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Este hallazgo ha motivado a las autoridades a intensificar la vigilancia sobre ambos virus.
Datos alarmantes
El informe del BEN destaca que en el periodo de cinco años (2021 a 2025), el número de diagnósticos de hepatitis A se disparó de 2 a 53 casos. En el primer cuatrimestre de 2026, ya se alcanzaron 34 casos, lo que sugiere que este año se podrían superar las cifras anteriores. Las provincias más afectadas incluyen:
- Ciudad de Buenos Aires: 12 casos en 2025 y 12 más en el primer cuatrimestre de 2026.
- Provincia de Buenos Aires.
- Salta: 10 casos el año pasado, de los cuales ya lleva 7 en menos de cuatro meses de 2026.
Desde la Dirección de Epidemiología se indica que durante el primer trimestre de 2026, la cantidad de casos confirmados de hepatitis A superó la zona de seguridad, manteniéndose por encima de los valores esperados desde la Semana Epidemiológica 5.
Segmentos específicos afectados
El incremento de contagios se observa principalmente en personas mayores de 20 años, quienes no han sido alcanzados por el programa de vacunación obligatoria que comenzó en 2005. Los mecanismos de contagio son preocupantes, ya que se transmite de forma fecal-oral, lo que pone de manifiesto problemas relacionados con la seguridad hídrica y las condiciones de higiene.
Investigación y vigilancia
Se ha resaltado la importancia de la investigación en aguas residuales, una iniciativa que comenzó en 2021 y que es resultado de la colaboración entre el Instituto ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán” y la empresa AySA. Este trabajo permite evaluar un amplio espectro poblacional a través de un único análisis, capturando individuos asintomáticos o presintomáticos y proporcionando señales tempranas sobre la evolución de epidemias.
Sin embargo, a pesar de que la hepatitis A no genera formas crónicas y es tratable, el aumento de contagios está generando preocupación, sobre todo teniendo en cuenta la facilidad de contagio que tiene el virus, que se propaga a través de alimentos y agua contaminados.
Características de la hepatitis E
Por su parte, el virus de la hepatitis E ha sido identificado en aguas residuales de diversas plantas en el AMBA. A pesar de que su incidencia es relativamente baja en Argentina y en el mundo, su transmisión, que puede ser zoonótica, y su similitud con la hepatitis A hacen que merezca atención. Aunque el BEN ha reportado menos de cinco casos confirmados, muchos portadores pueden ser asintomáticos, lo que incrementa el riesgo de contagio a otras personas.
Campañas de vacunación necesarias
La cobertura de vacunación para hepatitis A, que es una dosis única administrada al año de vida, se situó en 82% a nivel nacional en 2024. Sin embargo, aún está por debajo del objetivo del 90%. Las autoridades de salud han recomendado la vacunación para grupos específicos, lo que incluye a varones que tienen relaciones sexuales con otros varones, trabajadores del sexo, y personal que manipula muestras del virus. En cuanto a la hepatitis E, aunque no se ha implementado una vacuna en Argentina, existen vacunas efectivas en países donde la hepatitis E representa un problema significativo, como China o India.
La vigilancia frente a la hepatitis B y C también permanece activa, siendo la hepatitis B especialmente preocupante debido a su contagio por vía sexual y sanguínea. Las tasas de vacunación en recién nacidos aún deben mejorar para asegurar una protección plena.











