Una noche complicada para River
El comienzo del segundo semestre para River Plate se presenta como un verdadero desafío. Después de una derrota ante Aldosivi y su eliminación en la Copa Argentina, el conjunto de Núñez sufrió otra caída, esta vez frente a Barracas Central, en el partido inaugural del Torneo Clausura. Este resultado fue especialmente significativo ya que significó la primera victoria histórica del equipo visitante en el estadio Monumental, siendo su único triunfo anterior como forastero en 1923, pero en una cancha diferente.
Problemas en el rendimiento
Los jugadores de River abandonaron el campo bajo un mar de silbidos. A pesar de contar en sus filas con nuevas incorporaciones como Nicolás Otamendi y Ángel Correa, el equipo presenta serias carencias en su rendimiento futbolístico. Otamendi, quien fue presentado como capitán a solo días de unirse al club, no pudo evitar los errores defensivos que le han costado puntos al equipo.
- El medio campo mostró a jugadores jóvenes como Silva y Pereyra, pero carecían de experiencia y conexión.
- La ausencia de Aníbal Moreno, quien todavía se recupera de una lesión, ha dejado un vacío considerable.
El planteamiento ofensivo del equipo fue ineficaz; el balón circulaba sin crear ocasiones, recurriendo a centros que no encontraron destinatario. La defensa, por su parte, mostró falencias que fueron evidentes y que incluso Martínez Quarta no logró enmascarar.
Errores en las decisiones arbitrales
A pesar de que el goleador de Martínez Quarta fue bien anulado por fuera de juego, los aficionados demandaron un penal por un empujón de Barrios a Pereyra, que ni el árbitro ni el VAR sancionaron.
En el entretiempo, el técnico interino Ariel Broggi decidió sumar delanteros para intentar revertir la situación, pero el escaso movimiento en ataque resultó en pocas ocasiones de gol, destacándose un tiro libre de Colidio que dio en el travesaño.
Una victoria significativa para Barracas
Pese a los esfuerzos de River, incluidos los debuts de Correa y otros cambios tácticos, su falta de cohesión fue evidente. Barracas, bajo el mando del debutante Damián Ayude, logró mantener su ventaja, dejando a River con una sensación de miedo y desilusión en su primer encuentro de la temporada.











