Brutal asesinato conmueve al deporte
El trágico asesinato de David Owori, futbolista de 27 años y capitán del SC Villa, ha generado una ola de indignación en Uganda. Según los informes policiales, el jugador fue atacado brutalmente cerca de su hogar en Kampala, hecho que ha reavivado el clamor por el aumento de la violencia urbana.
Detalles del ataque
Owori fue agredido la noche del martes en Makindye, un suburbio de la capital, y sucumbió a sus heridas el 5 de agosto. Diversos medios locales reportaron que el futbolista fue asaltado cuando se acercaba a su residencia, siendo golpeado hasta perder el conocimiento tras el robo de su teléfono móvil y otras pertenencias. Testigos informaron que un grupo de delincuentes lo atacó con adoquines antes de huir del lugar.
La policía indicó que Owori sufrió la agresión tras resistirse al robo. Asan Kasingye, portavoz de SC Villa, confirmó el hecho, explicando que el jugador fue emboscado cuando se encontraba cerca de su hogar alrededor de las 20 horas. «Las heridas que sufrió pusieron en peligro su vida antes de ser trasladado a un centro médico», afirmó Kasingye en un reporte del periódico Daily Monitor.
Consecuencias del ataque
Owori fue llevado inicialmente a una clínica cercana y luego transferido a un establecimiento privado, donde lamentablemente no logró sobrevivir. Rachael Kawala, portavoz de la policía local, aseguró que se están investigando las pistas para dar con los responsables de este crimen. La escena del crimen ha sido documentada en búsqueda de pruebas.
Como tributo, el Parlamento ugandés guardó un minuto de silencio en honor a Owori y solicitó una investigación urgente sobre su asesinato. Su amigo cercano y ex compañero de equipo, Nicholas Kabonge, afirmó que lo llevó a toda prisa al centro médico mientras aún estaba consciente, aunque su situación se deterioró rápidamente.
Un líder perdido para el fútbol ugandés
David Owori había entrenado por la mañana del mismo día que ocurrió el ataque, preparándose para un partido contra el Maroons FC en los cuartos de final de la FUFA 8 que estaba programado para el viernes. Durante el partido del sábado anterior, había sido capitán del equipo y fue fundamental en el reciente éxito del SC Villa, donde ayudó al club a conquistar su primer título de liga en dos décadas.
Su muerte fue profundamente sentida, tanto por sus compañeros de equipo como por la comunidad futbolística en general. El club expresó en un comunicado: «Hemos perdido más que a un jugador: hemos perdido a un líder, un hermano y un amigo«. La Federación de Asociaciones de Fútbol de Uganda destacó que Owori era un ejemplo tanto dentro como fuera del campo.
Además, la selección nacional expresó que el equipo ha perdido a un jugador que simbolizaba las esperanzas de la nación. En una declaración oficial, el SC Villa hizo un llamado a las autoridades para que se realice una investigación rápida y se haga justicia por este acto violento, que se suma a otros incidentes de violencia en la región.
Impacto en la comunidad
El asesinato de Owori se produjo semanas después de la muerte del jugador de rugby Sydney Gongodyo, quien también fue víctima de la violencia en Kampala. Este incremento en la criminalidad violenta ha generado una reflexión en la sociedad ugandesa, especialmente entre figuras públicas y deportistas. Elvis Senono, periodista del Daily Monitor, subrayó la creciente preocupación por la seguridad de quienes transitan por áreas vulnerables de la ciudad sin la debida protección.











