Un viaje a través de los sonidos
Con más de 35 años de trayectoria como violonchelista, Sol Wais ha descubierto la sonoterapia y los cuencos tibetanos, formándose durante 20 años en el ámbito. En un contexto argentino donde escaseaban los instructores, ella se formó en el extranjero y durante más de una década exploró los efectos de los sonidos en el cuerpo, ganándose así un lugar destacado en el campo del sound healing en el país.
Experiencias inmersivas y colaboraciones
Hoy en día, Wais se dedica a diseñar experiencias inmersivas que integran música clásica, cuencos de cuarzo y metal, creando una atmósfera cuidadosamente decorada con elementos como velas y mantas, lo que ella denomina “artillería”. Ha colaborado con personalidades como Deepak Chopra en su retiro en Punta del Este, Bruce Lipton en Buenos Aires, y Mabel Katz, organizando encuentros que han reunido a hasta 300 participantes tendidos en el suelo.
Este año, Wais será parte del Bienestar Fest, que se llevará a cabo el próximo domingo 25 de octubre en el Hipódromo de Palermo, donde liderará una experiencia de sonoterapia dirigida a una gran audiencia.
Un camino musical hacia el bienestar
El trayecto de Wais comenzó con su formación en el Conservatorio Manuel de Falla. Durante años, su vida giró en torno a la música clásica, participando en orquestas y estudiando dirección orquestal. La introducción a los cuencos tibetanos llegó más tarde, en un momento en que eran difíciles de encontrar en Argentina. Recuerda que al inicio no había nadie a su alrededor que tocara un cuenco y tuvo que buscar formación en el exterior durante diez años antes de ofrecer una sesión.
Hace seis años, Wais decidió dedicarse completamente a la terapia de sonido, integrando su experiencia musical con el nuevo conocimiento adquirido sobre sonidos armónicos. Creó un conjunto de siete cuencos de cuarzo, fabricados y afinados específicamente para interactuar entre sí de forma fluida. Evita el uso de cuencos que no armonicen adecuadamente entre ellos, buscando un resultado sonoro homogéneo.
Más que una clase, una experiencia compartida
Al hablar sobre sus sesiones, Wais prefiere usar el término “experiencia” en lugar de “clase”. Su enfoque se centra en guiar a las personas hacia un estado de profunda relajación, utilizando los instrumentos para contar una historia a través de diversas paisajes sonoros. Los cuencos tibetanos, campanas y otros instrumentos desempeñan un papel crucial en la narrativa, culminando en un silencio absoluto que permite a los participantes integrar lo que han experimentado.
Si bien guarda algunos secretos sobre su actuación en el Bienestar Fest, avanzada en la creación de un entorno sonoro envolvente, anticipa la inclusión de otros músicos y la participación de estudiantes que tocarán entre el público, enriqueciendo la experiencia.
Construyendo comunidad a través del sonido
Una idea central en el trabajo de Wais es que la terapia de sonido no es un fin en sí mismo, sino más bien un medio para reunir a personas con intereses compartidos. “Los cuencos son solo la excusa para convocar a aquellos que vibran en la misma sintonía”, afirma. Ha visto amistades y conexiones formarse a partir de sus encuentros, lo que resalta la importancia de la comunidad.
Asimismo, refleja sobre el aumento en la popularidad de esta práctica en los últimos años, advirtiendo sobre la aparición de guías sin mayor preparación. Por ello, además de las sesiones en vivo, ofrece un programa anual de formación para aquellos que desean ser profesionales en el campo. Se destaca la diferencia en preparación entre un cursillo breve y una formación completa.
Después de cada sesión, Wais plantea una pregunta que invita a la reflexión: ¿cómo está tu mente ahora? Este momento de pausa es vital, permitiendo que los participantes reconozcan los cambios en su cuerpo y estado mental.
En el evento del próximo 25 de octubre, Sol Wais reunirá a un grupo de desconocidos en el suelo, les guiará durante media hora y observará las transformaciones que ocurren tras la experiencia. Reitera que es frecuente ver abrazos, charlas y el inicio de amistades, invitando a la audiencia a reflexionar sobre su estado mental tras esta vivencia.











