Detención por un llamativo tatuaje
Un fugitivo que acumulaba 18 antecedentes penales fue arrestado en la Villa 31 de Retiro, luego de ser reconocido por las autoridades gracias a un tatuaje de una cabeza de lobo en su brazo izquierdo. La detención se produjo mientras agentes de la Policía de la Ciudad realizaban un recorrido en la zona y avistaron al hombre buscado.
Un trabajo de investigación efectivo
Los miembros de la División Investigaciones Comunales 1 Norte llevaban a cabo una serie de indagaciones sobre el individuo, quien estaba radicado en Rafael Calzada, partido bonaerense de Almirante Brown. Sin embargo, se había reportado que el sospechoso se movía de forma constante entre distintas jurisdicciones, frecuentando el barrio de Retiro.
- Durante el patrullaje, los efectivos reconocieron a un hombre que coincidía con la descripción del buscado.
- El tatuaje en su brazo izquierdo fue el elemento clave para su identificación.
Tras confirmar su identidad, los agentes informaron al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional 8, Secretaría Única de Josefina Cano, que autorizó su traslado a una dependencia de seguridad.
Un largo historial delictivo
A pesar de que se revelaron pocos detalles adicionales sobre el detenido, se esclareció que tenía residencia en la provincia de Buenos Aires y había sido buscado desde 2025 debido a un caso de tentativa de homicidio agravado y robo. Sus antecedentes se extienden desde 2022 e incluyen:
- Robo y tentativa de robo.
- Tenencia de estupefacientes para consumo personal.
- Grooming, encubrimiento, lesiones y portación de armas no convencionales.
El individuo había estado en fuga desde 2025, tras un incidente violento en una obra de construcción donde intentó robar y terminó enfrentándose con uno de los serenos. Posteriormente, fue internado en el Hospital Argerich, de donde logró escapar.
Registro de la detención
Poco después de su arresto, la policía porteña publicó un breve video en el que se aprecia al delincuente siendo retirado de un patrullero y conducido a una comisaría a través de una entrada rotulada como «unidad de género». Esta grabación, de tan solo 22 segundos, incluye una foto del procesado con un oficial y un primer plano del tatuaje, que resultó fundamental para su captura tras varios meses de evasión.











