Destrucción de túneles
El ejército israelí llevó a cabo el jueves la demolición de estructuras subterráneas en la colina de Ali Taher, un lugar estratégico que había sido recuperado por Israel de las manos de Hezbollah hace pocos días. La explosión, que utilizó más de 1.000 kilogramos de explosivos, provocó un temblor equivalente a un terremoto de magnitud 4,1, de acuerdo a datos de la agencia sismológica estadounidense.
Implicaciones estratégicas
La cresta de Ali Taher funcionaba como el cuartel general de una de las unidades territoriales más importantes de Hezbollah, conocida como Badr. Esta unidad se encargaba de la defensa del sur del Líbano, específicamente en el sector central que incluye el distrito de Nabatiyeh y la ciudad del mismo nombre, situada al norte del río Litani.
Ubicada a más de 600 metros de altitud, la colina ofrece un control visual significativo sobre el valle de Litani y una extensa área del sur libanés. Israel reportó que ha destruido más de dos kilómetros de los ocho kilómetros de túneles que existían en la colina, infraestructura que albergaba depósitos de armas, municiones, un complejo de mando central, áreas de vivienda y grandes reservas de alimentos.
Declaraciones israelíes
El viernes, Israel reafirmó su disposición para realizar nuevos ataques contra Hezbollah. El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró en un mensaje en video: «Estamos listos y preparados para continuar la campaña, seguir atacando a Hezbollah y hacerlo en lugares adicionales». Además, Katz destacó la creación de una zona de seguridad más robusta que protege a las comunidades del norte de Líbano y les permite ejercer control y amenazar a Hezbollah desde una posición de fuerza.
Respuesta militar y contexto político
El jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, Eyal Zamir, también ofreció un mensaje afirmando que «cualquier ataque contra las comunidades del norte de Israel o contra las tropas de las FDI que las defienden recibirá una respuesta inmediata y contundente». La acción israelí continúa a pesar del alto al fuego vigente, y las negociaciones entre Israel y Líbano están programadas para llevarse a cabo en cuatro días. Aunque Beirut aún no ha confirmado su participación, la postura del liderazgo libanés parece indicar una aceptación tácita de los esfuerzos israelíes de desarme de Hezbollah.
Asimismo, se anticipa que el desarme de Hezbollah y el regreso del distrito de Nabatiyeh al control del Estado serán temas centrales en las próximas negociaciones.











