Reinicio de operaciones tras años de crisis
Luego de un prolongado periodo de conflictos, deterioro y la eventual quiebra de la empresa que la gestionaba, La Suipachense ha reanudado su producción. Esta planta láctea, situada en Suipacha, provincia de Buenos Aires, comenzó sus operaciones nuevamente el 1 de junio y actualmente procesa alrededor de 100.000 litros de leche diarios. Con una plantilla de 63 trabajadores, la empresa se encuentra en la búsqueda de obtener una habilitación internacional del Senasa que le permita exportar leche ultrapasteurizada a Uruguay.
Detalles sobre la reactivación
La reactivación fue posible gracias a una autorización judicial que permitió el alquiler de las instalaciones, maquinarias y marcas comerciales de la compañía quebrada a la Compañía Láctea Suipacha SA, dirigida por el empresario Pablo Acsi. Este contrato tiene una duración de dos años y se lleva a cabo mientras sigue el proceso de quiebra de la firma. Casi cuatro meses tras esta resolución, la planta ha empezado a recuperar gradualmente sus operaciones, aunque no sin dificultades.
Acsi recordó que “nos encontramos con una fábrica que era un caos” debido a la falta de inversiones en los últimos tres años bajo la administración anterior. El deterioro fue extremo: “Ni la máquina de Tetra, ni la de envasado de sachet, ni el secador estaban funcionando, y todas las habilitaciones estaban caídas”. Un problema crítico era la caldera, esencial para las operaciones, que no se había habilitado durante los últimos cuatro años.
Para reiniciar la planta, Acsi tuvo que realizar una inversión superior a $1000 millones: “Fue un sacrificio muy grande”, reconoció. A pesar de los retos, recibió apoyo de la intendencia, el juzgado, el gremio y Tetra Pak. La producción se normalizó a finales de julio, y la empresa ha comenzado a lanzar productos al mercado nuevamente, recuperando gradualmente estabilidad en su funcionamiento.
Recuperación de empleo y calidad de marca
La reactivación ha permitido la reconstrucción de la estructura laboral, con 63 empleados en la actualidad, una reducción significativa respecto a los 140 empleados que había antes de la quiebra. Uno de los mayores retos ha sido restaurar la reputación comercial de una marca con 80 años en el mercado, que sufrió un deterioro severo en calidad, afectando su imagen. Los consumidores dejaron de confiar en sus productos debido a la mala calidad durante los últimos años.
Acsi mencionó que ahora ofrecen diversos productos, incluyendo leche entera y descremada en envases Tetra Pak y sachet, así como yogur bebible. Además, están a punto de lanzar queso crema y leche en polvo. Su mirada está puesta en el mercado exterior, negociando un acuerdo con una empresa de Uruguay para exportar productos ultrapasteurizados, aunque esto depende de recuperar las habilitaciones necesarias.
«Estamos cerrando un acuerdo, pero necesitamos que el Senasa nos genere la habilitación del secador y de la línea de Tetra Pak internacional para poder vender a Uruguay«, explicó Acsi, añadiendo que ya han contado con visitas de representantes uruguayos en la planta. La producción actual se abastece de leche de varias localidades como Carlos Casares y Luján.
Impacto en la comunidad local
La reinauguración de la fábrica también tiene repercusiones más allá de la empresa. El intendente de Suipacha, Juan Luis Mancini, subrayó la conexión histórica entre la planta y la comunidad, que sufrió pérdidas de unos $400 millones en sueldos y un impacto en toda la actividad comercial del pueblo tras el cierre de la fábrica.
Mancini elogió la estrategia judicial que evitó que el proceso de quiebra resultara en una planta inactiva. La facultad de ciencias económicas de la UBA realizará una tasación de la fábrica como parte del proceso de venta de la quiebra, y el intendente indicó que la intención es que se venda una fábrica operativa, con preferencia para la actual empresa arrendataria.
Finalmente, Acsi, quien cuenta con una vasta trayectoria en la industria láctea y ha decidido asumir el reto junto con otros accionistas locales, afirmó: “Quisimos devolver algo de lo que Argentina nos dio y dar esperanza a todas estas familias que quedaron en la calle después de una pésima y fraudulenta administración”.











