Un puente intergeneracional
Los alumnos de quinto año del Colegio Cardenal Copello, ubicado en Villa Devoto, han creado un innovador juego con el objetivo de promover la comunicación entre diferentes generaciones. Este grupo de jóvenes, compuesto por Ignacio Díaz, Violeta Rodríguez, Magdalena Cafferata, Ignacio Frontera, Julia Andreu y Martín Francisco, oscilando entre los 17 y 18 años, ha desarrollado «Ageup: Fuera de Época«, un juego de cartas que busca acercar a las generaciones más jóvenes con sus mayores.
Identificando el problema
La idea surge a partir de una inquietante realidad: en las reuniones familiares, aunque todos están presentes, la comunicación se ve severamente disminuida por la tecnología. «La gente no habla porque está consumida por la tecnología«, comenta Ignacio. Este dilema se acentuó cuando los estudiantes realizaron una actividad de servicio en geriátricos locales, donde se encontraron con las dificultades de conectar con sus abuelos, notando las barreras generacionales en el diálogo
Cómo se juega
El juego consta de dos mazos de cartas, cada uno con dos caras: una refleja el lenguaje actual de los adolescentes, y la otra presenta expresiones y referencias de épocas pasadas. En una cara aparecen términos como «estar bajón«, «re vivido«, mientras que en el reverso se encuentran frases menos familiares para los jóvenes, como «una pilcha» o «el austral«.
El juego también incluye cartas con frases incompletas. Un jugador selecciona una de estas cartas y cada participante debe escoger la respuesta que mejor complemente la oración. Luego, el juez de la ronda elige la respuesta más ingeniosa y otorga un punto, rotando el papel de juez en cada turno. La esencia del juego radica en la curiosidad que despiertan estas interacciones, fomentando el diálogo entre jóvenes y mayores: «No buscamos que sea superentendible, porque así no se podría jugar. Pero sí que haya esa duda de preguntarle al abuelo: ‘¿Quién era Mafalda?»
Un proyecto educativo y divertido
A lo largo del proceso de creación, los estudiantes se enfocaron en incluir frases y términos que obtuvieron de entrevistarse con sus familiares, lo que les permitió construir un juego que resulta tanto informativo como entretenido.La profesora Celeste Faranda, encargada de supervisar la iniciativa, reconoce que lograr un equilibrio entre estos elementos fue un reto considerable, a menudo debían descartar opciones hasta alcanzar el número adecuado de cartas.
A través de este esfuerzo colectivo, se decidió el nombre del juego, «Ageup«, que refleja un envejecimiento positivo y está representado visualmente con una flecha que apunta hacia arriba.
Pasando a la acción
Con el juego ya en producción y tras una exitosa preventa, donde el precio inicial fue de $29.500 y actualmente se ofrece a $35.000, los jóvenes se lanzaron a las calles para hacer promoción. Han repartido folletos y establecido un enlace QR a sus redes sociales. Con cerca de 45 juegos vendidos, su objetivo es alcanzar 500 más.
Además, están participando en el certamen de la ONG Junior Achievement, en el programa «Aprender a emprender», donde aspiran a representar a Argentina en una competencia latinoamericana. Lo que comenzó como una tarea escolar ha evolucionado a un ambicioso proyecto con un impacto potencial significativo.











