Un nuevo enfoque para la Copa Davis
En Neuquén, Argentina, se respira un aire de optimismo de cara a la Copa Davis. A pesar de que esta competición ha dado lugar a numerosas sorpresas históricas, el equipo argentino se presenta como claro favorito ante Turquía, un país que no tiene jugadores en el top 200 mundial. El estadio Ruca Che, con capacidad para 3.000 aficionados, parece dispuesto a convertirse en el escenario de una celebración tenística.
Decisiones estratégicas
Javier Frana, capitán del equipo argentino, junto a su subcapitán Eduardo Schwank y con el consenso de los jugadores, eligió jugar en superficie dura, algo que no se había hecho desde la recordada final de 2008. Frana explicó en una entrevista: «Se consideró beneficial no cambiar la superficie, ya que los jugadores vienen de varias semanas de competencia en cemento. Cambiar a polvo de ladrillo podría aumentar el riesgo de lesiones debido a la falta de adaptación a condiciones diferentes.»
En este sentido, el tenista Francisco Cerúndolo, quien llegó a octavos de final en el US Open, coincidió: «Es positivo no cambiar de superficie, ya que hemos estado jugando en cemento durante uno o dos meses.» Esta elección ha abierto el debate sobre la evolución del tenis argentino.
La evolución del tenis argentino
Frana reflexionó sobre el cambio en la mentalidad necesaria para el éxito en la competencia: «Antes, algunos jugadores no podían competir bien en ciertas superficies. Hoy, gracias a pequeños ajustes, los tenistas son capaces de adaptarse mejor a diferentes condiciones».
Los casos de Cerúndolo y Thiago Tirante son ejemplos de esta adaptación. Cerúndolo, de 28 años y actual número 1 de Argentina, tiene una efectividad similar en distintas superficies: un 61,29% en polvo de ladrillo y un 51,21% en cemento. Tirante, de 25 años y en el puesto 52 del ranking, presenta resultados equilibrados entre polvo y cemento, alcanzando cuartos de final en el Masters 1000 de Cincinnati.
Análisis del equipo
Otro de los tenistas, Mariano Navone, quien se sitúa en el puesto 45 de la clasificación, sigue la tendencia histórica del tenis argentino con un 57,89% de efectividad en polvo de ladrillo, pero únicamente un 31,81% en cemento. Por esta razón, su ausencia es notable. Frana aclaró que aunque Tomás Etcheverry estaba disponible, se decidió dar la oportunidad a otros jugadores que también merecían tiempo en la cancha.
Frana concluyó: «El crecimiento de nuestros tenistas se debe a su adaptación al circuito actual. Necesitan rendir bien en diversas superficies, lo que ha llevado a una mejora en su juego, dándole al equipo más oportunidades en función del rival y de diferentes situaciones».











