Un regreso esperado
Julián Álvarez ha mostrado una transformación notable en su actitud y su rendimiento en el campo. Después de un periodo complicado en Madrid, donde enfrentó la presión de los aficionados del Atlético de Madrid, su situación comenzó a cambiar. Su deseo de ser transferido al Barcelona no se concretó, lo que afectó su desempeño en la cancha. Sin embargo, bajo la camiseta albiceleste, volvió a brillar. Este sábado en el estadio Monumental, consiguió un hito significativo en su «recuperación» al volver a marcar un gol tras 84 días de sequía.
Un gol que significa mucho
El último tanto de Julián había sido un agónico gol en tiempo extra frente a Suiza, y ahora ha llegado el quinto gol en el claro triunfo ante Burkina Faso. Álvarez fue titular junto a Lautaro Martínez, quien también anotó, convirtiéndose en el tercer máximo goleador en la historia de la selección argentina, junto a Sergio Agüero.
- En los cuatro partidos con el Atlético (tres en La Liga y uno en la Champions) no había conseguido marcar.
- Solo había logrado dar una asistencia durante ese tiempo.
Pese a que el Monumental parecía un escenario complicado al inicio, a los ocho minutos conectó un remate de volea dentro del área que fue desviado por Moumouni Diallo al intentar despejar, lo que significó el segundo gol de Argentina.
Sus oportunidades siguieron: un cabezazo potente fue detenido por el arquero Razak Guira, y luego optó por una asistencia a Enzo Fernández, quien no logró concretar. La espera del gol se alargó hasta el minuto 36 cuando, gracias a un centro de Gianluca Prestianni, Julián anotó de zurda en el centro del área, generando una explosión de alegría entre los aficionados.
En la celebración, fue rodeado por Cuti Romero y Lisandro Martínez, donde realizó su icónico gesto del Hombre Araña y también levantó los brazos hacia el cielo, al estilo de Messi.
No regresó para el segundo tiempo, posiblemente para cuidar su estado físico. Finalmente, su objetivo estaba cumplido: Julián Álvarez ha vuelto.











