Renovación del acuerdo de swap con el Banco Popular de China
Tras la reciente oficialización de la reforma del Banco Central, la entidad está próxima a renovar el acuerdo de swap de monedas con el Banco Popular de China, que está por vencer el próximo jueves. Esta negociación se inició hace algunos meses e incluyó un viaje del presidente del BCRA a ese país en busca de replicar las condiciones del convenio actual.
Objetivos y condiciones de la renovación
El objetivo principal es extender el contrato que actualmente brinda soporte a las reservas internacionales. Actualmente, este swap representa menos del 40% de las arcas brutas del Banco Central. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, ya había anticipado en una conferencia de prensa a mediados de mayo que las conversaciones con las autoridades chinas estaban en marcha y que se buscaba «hacerlo con los mismos términos», lo que significaría una renovación por tres años, hasta 2029.
Detalles del acuerdo y el uso de los fondos
Las tasas de interés y otros aspectos financieros del swap se mantienen confidenciales desde que comenzó este tipo de acuerdo en 2009, y que fue ampliado en 2014 y 2015. Según Bausili, «el tramo activado sigue siendo el mismo» y las condiciones negociadas anteriormente otorgaban «completa flexibilidad», situación que permanece sin cambios hasta la fecha. Las tratativas incluyeron un viaje del presidente a Shanghai, donde se reunió con Pan Gongsheng, presidente del Banco Popular chino, aunque no se trató específicamente del acuerdo de monedas, sino que fue en el marco de un simposio de banqueros centrales.
Oficialmente, se considera que no sería necesario realizar otro viaje a China antes del vencimiento del contrato este jueves. El funcionamiento de este swap permite que el monto total del acuerdo se considere un activo dentro de las reservas internacionales, aunque no se puede acceder a esos fondos de inmediato; es necesario activar un tramo específico, lo que implica un cronograma de devolución con plazos preestablecidos. Este proceso convierte el monto utilizado en un pasivo del Banco Central.
Uso anterior de los fondos
En 2023, debido a la escasez de reservas durante el gobierno de Alberto Fernández, Argentina activó un tramo equivalente a US$ 5.000 millones, que se emplearon para cubrir pagos de importaciones de China y compromisos internacionales, incluyendo al Fondo Monetario Internacional (FMI), la CAF y Qatar. Aunque el vencimiento original de dicha activación estaba programado para 2025, se anunció una extensión del cronograma de devolución hasta 2026.
Según el balance anual presentado por el Banco Central, para el 14 de enero de 2026, los fondos utilizados en el acuerdo bilateral ascendían a 4.600 millones de yuanes, equivalentes aproximadamente a US$ 675 millones. El reintegro de los tramos activados se estará llevando a cabo de forma escalonada hasta mediados de 2026, lo cual ha llevado a la interpretación en el mercado de que ese remanente corresponde al saldo pendiente de devolución de los US$ 5.000 millones activados en 2023.
Estrategia de fortalecimiento del Banco Central
La renovación del swap con China se enmarca dentro de una estrategia más amplia para dotar al Banco Central con US$ 22.000 millones de poder de fuego antes del año electoral. Esta estrategia se sostiene en tres pilares: swaps, contratos de dólar futuro y extensiones de préstamos repo desde entidades financieras internacionales, siendo la última anunciada a principios de julio por US$ 6.000 millones.











