Triunfo interno de Luis Caputo
El titular del Ministerio de Economía, Luis Caputo, ha logrado otra victoria en la lucha interna dentro del ala económica del gobierno, al aprobarse el martes una nueva normativa del Banco Central (Comunicación A 8446) que permite una mayor flexibilización del endeudamiento en dólares. Esta medida establece que las entidades bancarias podrán otorgar préstamos en dólares a empresas que no generen divisas, siempre y cuando cuenten con garantías en moneda extranjera proporcionadas por exportadores.
Rivalidades internas en el gabinete
Con esta decisión, Caputo se impone una vez más ante Federico Sturzenegger, quien había estado bloqueando esta desregulación. Resulta irónico que el Ministro de Desregulación, quien, durante la administración de Mauricio Macri, endureció las normativas macroprudenciales, sea quien dificultara los avances en este sentido.
El objetivo del gobierno es reactivar la economía a través del crédito, sin embargo, las altas tasas de interés en los préstamos personales en pesos, que alcanzan un 68,5%, así como la disminución de los ingresos, han complicado este plan. Por lo tanto, la necesidad de fomentar el financiamiento en dólares es evidente. «Caputo está a favor y Sturzenegger está en contra, no quiere asumir riesgos», declaró una fuente del sector bancario.
La evolución de las políticas de crédito
Los primeros desacuerdos comenzaron a surgir a finales de 2024 con el ingreso temporal de dólares tras el primer blanqueo. Caputo buscaba captar estas divisas y abogaba por una flexibilización en el acceso al crédito en dólares, recibiendo el apoyo de los bancos privados nacionales (Adeba) y siendo rechazado por los bancos públicos (Abappra) y las entidades extranjeras (ABA).
A pesar de las tensiones, el ministro logró su objetivo en febrero de 2025, cuando el BCRA autorizó a los bancos a prestar dólares propios obtenidos a través de la emisión de deuda privada o mediante otras líneas de financiamiento a empresas o personas. Esta nueva directriz invalidó una norma instaurada por Sturzenegger en 2016 que lo prohibía.
Tensiones legislativas y nuevas propuestas
En noviembre pasado, los funcionarios volvieron a enfrentarse por diferentes motivos. Sturzenegger propuso una modificación en la reforma laboral para que las billeteras virtuales pudieran acreditar las cuentas de sueldo, mientras que Caputo, en colaboración con Patricia Bullrich, eliminaron una norma de desregulación impulsada por Sturzenegger.
Las disputas continuaron meses después debido a la insistencia de Caputo por atraer dólares mediante un régimen de inocencia fiscal. En febrero, tenía listo un plan para extender el acceso al crédito en dólares en «etapas», pero la aprobación final dependía del visto bueno de Javier Milei, quien lo vetó.
Impacto de la nueva normativa en el mercado
Con la Comunicación A 8446, se da un paso significativo hacia la flexibilización del decreto 905 de 2002, que restringía el financiamiento en dólares únicamente a exportadores para evitar descalces en empresas que operan en pesos, algo que se evidenció tras la devaluación y pesificación posterior al «corralito» de 2001.
Desde el gobierno, consideran que estos cambios son «muy marginales». Anteriormente, los exportadores podían financiarse en dólares y otorgar un aval a un proveedor para acceder a financiamiento en esa moneda. «Ahora, lo que hemos hecho es eliminar la palabra ‘proveedor’, permitiendo que se otorgue financiamiento a quien se desee», especificó una fuente oficial.
El argumento que sostienen es que se trata del mismo crédito, y no se amplía la «frontera» del financiamiento, sino que se reduce la burocracia. Esta relajación responde a un pedido de los bancos para atender la demanda de empresas pertenecientes a grupos económicos donde no son considerados proveedores, pero quieren acceder al crédito en dólares. En el sector, algunos opinan que «no se ha abierto mucho».
Preocupaciones en el sector financiero
Las empresas cerealistas ya cuentan con niveles altos de prefinanciación, y se espera que las pymes exportadoras sin acceso al crédito externo puedan beneficiarse de estas nuevas disposiciones. Sin embargo, en el gobierno prevén dificultades para que se otorguen garantías a todos los sectores. «Si tienes un campo de soja y una pizzería, ¿cómo financiarías la pizzería en dólares con el aval del campo?», apuntó una fuente oficial.
La agencia calificadora Moody’s también mostró su preocupación ante esta medida, que desde 2002 permite el uso de depósitos en dólares de ahorristas para financiar empresas sin ingresos en divisas. «La ampliación del grupo de deudores elegibles en moneda extranjera podría afectar la calidad de los activos en un contexto de corrección cambiaria», advirtió Moody’s.
Contexto de los depósitos y el crédito en dólares
Esta resolución del BCRA sucede en un entorno donde los depósitos privados en dólares han alcanzado un récord de US$ 39.000 millones, mientras que el volumen de crédito se sitúa en torno a US$ 23.000 millones. Según el gobierno, es un reto que solo el 58% de cada 100 dólares se destinen al financiamiento privado, ya que los créditos en dólares representan el 3% del PBI.
La semana pasada, Caputo reavivó su intención de promover un mayor uso del dólar dentro de la economía a través de un régimen «bimonetario». En este contexto, Jorge Vasconcelos, titular del Ieral, afirmó que «se puede continuar flexibilizando las normativas establecidas en 2002, sin comprometer la solvencia ni la liquidez del sistema financiero».
No obstante, hay quienes consideran esta postura como riesgosa. «El gobierno continúa con la idea de mantener estrangulado el mercado de pesos para forzar al sector privado a liberar sus dólares. Sin embargo, esto podría propiciar que tomen créditos en lugar de generar un impacto positivo en la economía; el riesgo de descalce existe y aunque empezaron de a poco, la intención final es clara», advirtió Emmanuel Álvarez Agis, exviceministro de Economía.











