Una celebración con historia
Cada 13 de mayo conmemoramos el Día Mundial del Cocktail, una fecha que rememora la primera definición del término «cocktail» publicada en un periódico neoyorquino en el año 1806. Más de dos siglos después, el ámbito de la coctelería está viviendo una transformación significativa.
Una nueva forma de disfrutar
Los hábitos de consumo han cambiado, priorizando cada vez más la experiencia sobre el exceso. El lema actual de «tomar menos, pero mejor» está redefiniendo las cartas en bares y restaurantes, con consumidores que valoran la calidad de los ingredientes, el proceso detrás de cada cóctel y propuestas más equilibradas. Existen nuevas tendencias como el low alcohol, los mocktails, y la coctelería con café.
“La manera de tomar cambió muchísimo. Antes el foco estaba más en ‘salir a tomar algo’, y hoy hay una búsqueda mucho más consciente de la experiencia completa: saber qué se está tomando, quién lo hace, qué ingredientes tiene e incluso qué historia hay detrás del cóctel”, explica Sabrina Traverso, Brand Ambassador de Grupo Cepas.
Coctelería de alta calidad
La especialidad se ha diversificado. Según la experta, en la actualidad coexisten diferentes tendencias. Por un lado, clásicos como el Negroni y el Martini siguen siendo populares; por otro, emergen tragos más ligeros, así como opciones sin alcohol, concebidas con la misma complejidad que los grandes cócteles tradicionales.
“Las generaciones más jóvenes tienen una relación más consciente con el consumo: no beben tanto por hábito, sino más por disfrute y por la experiencia compartida alrededor de la bebida”, añade Traverso.
Innovación detrás de la barra
El cambio también se manifiesta en la preparación. En años recientes, diversas coctelerías han comenzado a integrar técnicas culinarias, como clarificaciones, fermentaciones, y carbonatados. Ingredientes que antes parecían ajenos a la coctelería—algas, miel picante, shrub, soluciones salinas o productos como el gochujang—son ahora comunes en los cócteles.
El uso de productos locales, como yerba mate y membrillo, así como frutas de estación y hierbas autóctonas, se ha ido incrementando. “Las barras están en un momento muy creativo, combinando técnica con identidad territorial”, señala Traverso.
El auge de los tragos sin alcohol
La coctelería sin alcohol ha dejado de ser una opción alternativa y se consolida en las cartas de diversos locales. Los mocktails han ganado espacio, impulsados por un público que desea participar de experiencias sociales sin necesidad de consumir alcohol.
En palabras de Traverso, “hoy la coctelería sin alcohol ocupa un lugar real tanto en las cartas como en las marcas, buscando estructura, textura, acidez y complejidad”. La tendencia también ha influido en la industria de aperitivos, donde vermouths, bitters y propuestas de baja graduación se vuelven esenciales.
Café como estrella en la coctelería
La coctelería con café ha cobrado gran popularidad. El Espresso Martini se ha establecido como uno de los tragos más solicitados, surgiendo variantes como el café tonic y el Cold Brew Negroni. “La tendencia de cócteles con café está creciendo tanto en Argentina como a nivel global,” asegura Mona Gallosi, destacada bartender argentina.
Gallosi destaca un cambio generacional; antes los productos de café atraían mayormente a personas de 40 a 50 años, mientras que ahora los jóvenes de 20 a 35 años están adoptando esta tendencia en sus encuentros.
Por su parte, Camila Carpanetti, Coffee Ambassador de Nespresso, subraya la diversidad de perfiles sensoriales que el café puede ofrecer. “El café depende del origen, del tostado y del proceso, y todo esto genera distintos perfiles que el bartender debe considerar para que el café sea el verdadero protagonista”.
Las barras argentinas continúan explorando nuevas combinaciones que incorporan ingredientes locales, bebidas de baja graduación y café de especialidad, marcando el rumbo de una coctelería que se define cada vez más por la experiencia, en lugar de la cantidad.











