Encuentro entre íconos del rock argentino
Previo a sus conciertos en honor a Serú Girán, el conductor Mario Pergolini reunió a dos figuras emblemáticas del rock en Argentina: David Lebón y Pedro Aznar. Durante el programa Otro Día Perdido (El Trece), la conversación se transformó en un intercambio dinámico y distendido, lleno de bromas y revelaciones.
Dinámica de la conversación
La charla comenzó con una sencilla pregunta de Pergolini: “Señálense nada más. ¿Quién es el más obsesivo?”. Sin dudar, Aznar reaccionó rápidamente, provocando risas en el ambiente. El conductor comentó: “No sé si te ganó en velocidad. Okey”, mientras Lebón optaba por el silencio.
El tono relajado de la discusión permitió que las respuestas fluyeran con naturalidad. Al preguntarle quién se consideraba “el más talentoso”, ambos músicos se señalaron entre sí, dejando claro el respeto mutuo.
Sobre la impuntualidad y la ansiedad
A medida que avanzaba la conversación, Pergolini indagó sobre quién de los dos era “el más impuntual”. Lebón señaló a Aznar, quien a su vez intentó justificar la situación. “No somos impuntuales, ¿verdad?”, cuestionó Aznar en busca de alivianar la acusación, mientras el bajista aportó su visión: “Él llega… Bueno, la impuntualidad…”. Pergolini lo interrumpió con una broma: “Llegar antes también es ser impuntual, ¿eh?” A lo que Aznar concedió: “Eso iba a decir. Él viene antes”.
Las costumbres antes de los ensayos también fueron tema de discusión. Aznar detalló que se reunían a las 14 horas para preparar todo. Sin embargo, Lebón en ocasiones llegaba a las “13:40” para cambiar las cuerdas de su guitarra, lo que Aznar humorísticamente interpretó como una oportunidad para “espiar” lo que sucedía. “Me encanta”, celebró Lebón, reconociéndose en esa descripción.
La aversión por ensayar
Aznar caracterizó a Lebón como “un poquito ansioso” y señaló que esta no era una observación ajena, ya que el propio Lebón lo había reconocido previamente. El guitarrista defendió su conducta afirmando: “Iba a hacer eso porque ensayar no me gustaba. Nunca me gustó ensayar”. Aznar coincidió con él, lo que llevó a Pergolini a preguntarse sorprendido si no ensayaron mucho. Con ironía, Pedro respondió aludiendo a la banda que los acompaña: “Nos sale así, ¿verdad chicos? Nos sale así”.
Conclusión sobre la convivencia creativa
Este rico intercambio dejó claro cómo cada uno desempeña su rol en el trabajo en equipo. Las preguntan de Pergolini revelaron detalles sobre la convivencia profesional entre ellos. A pesar de que Lebón fue descrito como “obsesivo” y “ansioso”, tomó todo con humor, incluso aceptando la crítica sobre su costumbre de llegar temprano.
La complicidad entre ellos, que se ha mantenido a través de los años, resaltó la naturaleza espontánea y colaborativa de su proceso creativo. A pesar de que no hay una competencia abierta por el talento, prefieren el trabajo individual previo a las largas sesiones de ensayo en grupo. En resumen, la charla mostró que las particularidades de cada uno no son obstáculos, sino elementos que enriquecen su experiencia conjunta en el escenario.











