Desclasificación de Archivos sobre Malvinas
La amenaza que representaban los Super Étendard y los misiles AM39 Exocet influyó de manera determinante en la estrategia británica durante el conflicto de 1982. Para contrarrestar esta amenaza, se llevaron a cabo múltiples operaciones especiales, las cuales tenían como objetivo primordial destruir los aviones y sus misiles antes de que pudieran ser utilizados nuevamente contra la Fuerza de Tareas.
Fases de las Operaciones
- PLUM DUFF: Esta etapa inicial de reconocimiento planificaba colocar a una patrulla del SAS mediante helicóptero en Tierra del Fuego para observar Río Grande y reportar sobre las defensas y disposición de los aviones. Sin embargo, el helicóptero Sea King que transportaba a las tropas terminó incendiado por su propia tripulación, y el reconocimiento no se llevó a cabo.
- MIKADO: Esta fase de asalto dependía de la información recabada en PLUM DUFF. Estaba diseñada para que dos aviones Hércules aterrizaran en Río Grande con un contingente de hasta setenta hombres del Escuadrón B del SAS, con el objetivo de neutralizar a los Super Étendard y eliminar a sus pilotos. Sin embargo, por falta de información y objeciones de las tripulaciones, se canceló el 4 de junio.
- KETTLEDRUM: La tercera fase, enfocada en Puerto Deseado, contemplaba la inserción de un grupo del SBS desde el submarino HMS Onyx, aunque también fue abortada.
Operación IMPI
Menos conocido es que tras la anulación de MIKADO, el Reino Unido desarrolló un cuarto plan, denominado IMPI, que se formuló con una concepción diferente. El 4 de junio de 1982, el Ministerio de Defensa británico solicitó al Comandante de la Fuerza de Tareas 317 que elaborara un esquema que permitiera la destrucción de los Super Étendard, con Río Grande como objetivo.
El CTF 317 empezó a trabajar en el plan, cuya documentación fue finalizada el 14 de junio, el mismo día de la rendición argentina. Esta operación militar contemplaba un ataque por aire y mar, y el concepto era menos ambicioso que en sus predecesoras, utilizando un solo Hércules de la Royal Air Force.
Elzás fue diseñado para despegar de la isla Ascensión, reabastecerse en vuelo y realizar un aterrizaje nocturno en aeródromos que, aunque encriptados como “San José” y “Arco Iris”, se cree que se referían a Río Grande y Río Gallegos.
Detalles Adicionales del Plan
La identidad de dichas bases no se estableció claramente en la documentación, pero se sugiere que la participación chilena podría haber estado involucrada. Un documento clasificado que refiere a la cooperación con Chile apoya esta teoría, contrastando con la fase anterior de planificación donde se había descartado un aeródromo chileno para la inserción aérea.
Respecto al escuadrón asignado a IMPI, aunque no se menciona de manera directa, los registros sugieren que se trataba del 47 Squadron de la RAF, que ya había demostrado su capacidad en misiones de infiltración.
Apoyo Naval y Desenlace
El plan incluía además el apoyo del submarino nuclear HMS Conqueror, que cumplía funciones de navegación y actuaría como referencia radioeléctrica. Durante la operación se hallaba en Bahía Camarones, buscando blancos de oportunidad en aguas argentinas.
La fase marítima quedó a cargo del HMS Onyx, que embarcó un grupo de comandos del B Squadron del SAS y del SBS para ejecutar la misión.
A pesar de los preparativos, la rendición argentina en las islas sucedió el mismo día del embarque de los comandos, lo que llevó a la cancelación de la operación IMPI. Sin embargo, continuaron con prácticas de desembarco incluso después de que se decidieran las hostilidades.
Conclusión
Mucho de lo que se ha reconstruido proviene de referencias secundarias e informes no clasificados, puesto que el plan completo permanece cerrado en los Archivos Nacionales de Kew. A más de 44 años del conflicto, el documento que registra la operación IMPI sigue siendo un testimonio de la obsesión británica por destruir a los Super Étendard, incluso en un momento en que la rendición ya era inminente.











