Control en disputa sobre el Estrecho de Ormuz
El gobierno de Irán y el de Estados Unidos declararon el lunes su control sobre el Estrecho de Ormuz, después de un fin de semana marcado por una serie de ataques en Oriente Medio. Este conflicto añade nuevas tensiones a los intentos diplomáticos por poner fin a la guerra que se inició el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel comenzaron sus operaciones militares. El desencadenante más reciente fue un ataque de Irán a un barco portacontenedores en esta vía marítima esencial para el comercio de petróleo y gas.
Reclamaciones y negaciones
Irán sostiene que tiene el derecho de gestionar el tráfico marítimo en el estrecho, incluso de cobrar tarifas, bajo un acuerdo de paz provisional alcanzado el mes pasado. Por su parte, Estados Unidos rechaza esta afirmación basándose en el derecho internacional que garantiza la libertad de navegación y está buscando establecer rutas alternativas para evitar la influencia iraní.
Ambas naciones se encuentran a medio camino de un período de 60 días para conseguir un acuerdo que ponga fin a la guerra y aborde el controversido programa nuclear de Irán. No obstante, los recientes enfrentamientos han hecho resurgir temores sobre la posibilidad de una guerra a gran escala que podría devastar la economía global. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que «un retorno a las hostilidades a gran escala tendría consecuencias catastróficas».
Impacto en los mercados
Los precios del petróleo experimentaron un aumento cercano al 5% el lunes, aunque luego retrocedieron. El barril de petróleo estadounidense, que había alcanzado casi los 120 dólares en el apogeo del conflicto, se cotizaba alrededor de 72,92 dólares. La respuesta del mercado fue mixta.
Acciones militares
El Comando Central de EE.UU. informó que el lunes realizaron ataques a varios objetivos en Irán, que incluían sistemas de defensa aérea y equipos de misiles. «El estrecho de Ormuz es un corredor vital para el comercio mundial», afirmaron, insistiendo en que «Irán no lo controla».
Reacciones internacionales
Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea, también se unió a las voces que piden la reapertura del estrecho, enfatizando la necesidad de respetar la libertad de navegación.
Respuesta de Irán y ataques en la región
La Guardia Revolucionaria de Irán rechazó categóricamente la afirmación de Estados Unidos sobre el control del estrecho, declarando que «el estrecho de Ormuz es nuestro territorio» y que no permitirán la intervención de fuerzas militares extranjeras. Durante el lunes, las alarmas de misiles se activaron en Bahréin y Kuwait, aunque no se reportaron daños significativos.
El ejército jordano también informó sobre la interceptación de cuatro misiles iraníes, sin que hubiera víctimas ni daños. En contraste, en Irán, se reportaron ataques en varias provincias, dejando un saldo de al menos dos muertos, según la agencia estatal de noticias IRNA.
Intensificación de los ataques
Además, se registraron ataques en varias naciones del Golfo que albergan fuerzas estadounidenses. Donald Trump destacó en un programa de televisión que se habían bombardeado «sin piedad» unos 140 objetivos clave el pasado domingo.
Pese a estos ataques, la tensión se ha mantenido alta, con reportes de nuevas ofensivas en regiones controladas por Irán y un entorno que favorece represalias por parte de aliados árabes de Estados Unidos.
Persisten los intentos de mediación
A pesar de las intensificaciones en el conflicto, mediadores de países como Pakistán, Qatar y Egipto siguen trabajando para lograr un acuerdo definitivo. Un funcionario anónimo reveló que los esfuerzos por consolidar el alto el fuego continuaron el domingo. Por otro lado, el nuevo líder supremo de Irán, el ayatoila Mojtaba Khamenei, ha mantenido un perfil bajo desde el inicio del conflicto, y el sábado prometió venganza por el asesinato de su predecesor en ataques recientes.











