Aumento del interés en la vacuna contra el hantavirus
La firma biotecnológica Moderna, de origen estadounidense, vio un incremento del 12% en su cotización en bolsa este viernes, a raíz del renovado interés en el desarrollo de su vacuna contra el hantavirus. Este resurgimiento se produce en medio de la cobertura mediática relacionada con un grave brote de la enfermedad en el crucero MV Hondius, que ha dejado un saldo de al menos tres víctimas fatales.
Colaboraciones y estudios en curso
Moderna, conocida principalmente por su vacuna contra el COVID-19 basada en tecnología de mRNA, ha estado llevando a cabo investigaciones preliminares sobre una vacuna para los hantavirus en asociación con el Instituto de investigación médica del Ejército de EE.UU. en el área de enfermedades infecciosas. Según la compañía, también están colaborando con el Centro de Innovación en Vacunas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Corea para desarrollar una «potencial inmunización» contra esta enfermedad, un análisis que comenzó bien antes del brote reciente en el MV Hondius.
Un portavoz de la empresa manifestó a la agencia Bloomberg que «estos esfuerzos realmente están en fase temprana y son continuos, reflejando la gran responsabilidad de Moderna en el desarrollo de estrategias contra enfermedades infecciosas emergentes».
Un aumento en la búsqueda de información
Durante la última semana, las búsquedas en Google sobre ‘Moderna’ y ‘Moderna vacuna’ han aumentado un 30% y 40%, respectivamente, en concordancia con el incremento de consultas acerca del hantavirus, según reporta el medio económico Barron’s. Tras un periodo de declive en su valor de mercado después de que la urgencia por la pandemia de COVID-19 disminuyera en 2021, Moderna cierra la semana con un aumento acumulado cercano al 20% en Wall Street.
Detalles del brote de hantavirus
El brote de hantavirus ha sorprendido a la comunidad internacional, con repercusiones en tres continentes y registrado en un crucero con más de 170 personas a bordo durante una expedición en el Atlántico Sur. Hasta el momento, se han confirmado tres muertes y otros cinco casos de la enfermedad. Los estudios han determinado que seis de los ocho casos corresponden a la cepa andina, que se transmite de persona a persona.
Los síntomas iniciales fueron presentados por una pareja de nacionalidad neerlandesa, que posteriormente falleció a causa de la enfermedad. La hipótesis más investigada sugiere que contrajeron la enfermedad tras visitar un vertedero en Ushuaia, conocido por su avistamiento de aves. No obstante, este viernes, las autoridades de Tierra del Fuego afirmaron que las posibilidades de que el contagio original haya tenido lugar en la capital provincial son «prácticamente nulas».
El director de Epidemiología y Salud Ambiental de Tierra del Fuego, Juan Petrina, expresó que «la escasez de este roedor en la región, junto con el histórico estado sanitario de la provincia, sumado al corto periodo de exposición que pudo haber tenido la pareja a esos roedores, disminuye enormemente la posibilidad de que el contagio se haya producido aquí». De este modo, Petrina señaló que es más probable que el matrimonio neerlandés se haya infectado en otras provincias argentinas o incluso en Chile.











