Interés en campos ganaderos
En los últimos 3 a 4 años, la demanda de tierras rurales para compra y alquiler ha experimentado un notable repunte tras un periodo de estancamiento. “Estamos saliendo de la muerte”, afirmó Lucas Palma, presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR). En este contexto, los precios de los campos agrícolas han aumentado, seguidos por los de uso mixto y, más recientemente, por los ganaderos, impulsados por la favorable situación del sector pecuario.
Dinámica del mercado
Palma comentó: “Hace tres años, el mercado estaba muerto. Hoy notamos un incremento de entre 20 y 30 por ciento. Este cambio está más relacionado con la situación política actual, que es más favorable al sector, que con la naturaleza del producto”.
Abel Real, de Abel Real & Asociados, también destacó el aumento del interés en campos ganaderos, incluso en áreas marginales que previamente no generaban interés. Sin embargo, los precios no han aumentado al ritmo que los propietarios desearían, con un crecimiento estimado de 10 a 15 por ciento.
Alquileres y compra de tierras
En el sector ganadero, la demanda siempre ha estado más orientada hacia el alquiler de tierras, dado que los productores tienden a expandirse en términos de su capital principal: la cantidad de animales. A raíz del alto precio de la hacienda, resulta atractivo convertir kilos de novillo o vientres en terreno. “La demanda por campos ganaderos ha comenzado y creo que seguirá en aumento; esto es solo el principio”, indicó Real.
Aunque Palma confirmó un aumento en las consultas y operaciones relacionadas con tierras pecuarias, el mercado de compraventa de tierras destinadas a la ganadería se ha vuelto más complicado este año debido a una menor oferta. Los propietarios esperan condiciones más favorables para vender y un aumento de precios que, hasta ahora, no ha sido respaldado por los inversores.
Comparativa internacional y desafíos locales
“En países como Brasil, Uruguay y Paraguay, los precios de las tierras son el doble o el triple que aquí. Sin embargo, el productor argentino enfrenta 25 años de retenciones, lo que genera agotamiento y falta de productividad”, expresó Palma.
El ingeniero agrónomo Juan José Madero (h), director de la División Campos de LJ Ramos Brokers Inmobiliarios, comentó que este año el movimiento en el cierre de operaciones es más complicado. La escasez de campos en venta se debe a que los ganaderos buscan recomponer su stock. A pesar de que algunos propietarios ya han decidido vender, muchos esperan una mejora en el valor de la tierra antes de concretar la venta.
Valores de los campos y expectativas futuras
Con una oferta limitada y una demanda que se fortalece gracias al buen momento de la actividad ganadera, se está observando un aumento en los precios. Por ejemplo, los campos con capacidad para media vaca por hectárea se están valorando entre US$ 2500 y US$ 2600, y hoy se habla de precios alrededor de US$ 3000. Madero menciona que los inversores están dispuesto a pagar precios anteriores o ligeramente más, pero no alcanzan a US$ 3000, mientras que los propietarios esperan incluso US$ 3500.
El comprador ganadero debe invertir tanto en la tierra como en la hacienda, que tiene un costo elevado. Como resultado, las expectativas de los propietarios de una subida de precios no se están convalidando.
Alquileres en el sector ganadero
En cuanto a los alquileres, no se han registrado grandes variaciones. Según Palma, en los últimos 20 años, los valores de arrendamientos en ganadería han caído de 36 kilos de carne por año a 24 kilos, y muchos campos están inactivos. Los propietarios siguen buscando precios altos que los inversores no están respaldando, lo que provoca cierta retención de la oferta.
Madero destacó que el ingreso en dólares por alquiler es atractivo en comparación con el valor actual de la tierra ganadera. En el segmento agrícola, los precios han permanecido estables alrededor de US$ 20,000 por hectárea en suelos de Clase 1 en la Zona Núcleo, con una oferta limitada que se vende rápidamente.
Influencia de la política
Palma argumento que los vaivenes del mercado inmobiliario rural en Argentina dependen más de la política que de los productos agropecuarios. “Hemos atravesado años de política adversa para el sector, y ahora se observa un enfoque más abierto que alienta la economía de mercado, con importaciones más flexibles”, mencionó. Aunque sostiene que hay mucho camino por recorrer, Palma ve potencial de crecimiento en el mercado si este rumbo se mantiene.
Madero resaltó la importancia de la nueva ley de tierras que podría atraer inversión extranjera, ofreciendo confianza y previsibilidad, factores significativos para los inversores en el país. Aunque el cepo se ha levantado para personas físicas, sigue en efecto para personas jurídicas, lo que limita la inversión.
Actividad en el mercado inmobiliario rural
En junio, la actividad de las inmobiliarias rurales, medida por el Índice CAIR, mostró una reducción del 9.13 por ciento en comparación con mayo, aunque se mantiene como el segundo mes más activo del año. Los valores de la hacienda continúan atrayendo consultas sobre campos ganaderos.
Palma explicó que las variaciones en el índice reflejan transacciones y revisiones de los socios, lo cual es un indicador de la actividad general. A pesar de la disminución en el índice en este mes, el mercado se mantiene activo.











