Incremento notable en precios mayoristas
En abril, la inflación mayorista experimentó un ascenso del 5,2%, impulsada principalmente por el aumento de los combustibles, consecuencia del incremento en el precio del petróleo a nivel internacional debido a la guerra en Medio Oriente. Este aumento duplica la cifra del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que se situó en 2,6% en el mismo mes. La incertidumbre entre los expertos radica en si este aumento impactará eventualmente en los precios de los productos en las góndolas y podría frenar la tendencia a la desinflación.
Comentarios del Ministro de Economía
El ministro de Economía, Luis Caputo, comentó en su cuenta de X que, a pesar del significativo porcentaje, la variación se debe en un 85% al aumento en el precio del petróleo y productos relacionados, vinculado a la situación bélica. Esta afirmación ha sido respaldada por diversas consultoras.
Análisis de los precios en el sector energético
La consultora Aurum destacó que la inflación mayorista tuvo un significativo aumento en abril, en gran parte debido al shock externo, alcanzando una variación mensual del 5,2%, la más alta en los últimos dos años. El principal motor detrás de este aumento fue el sector energético: el petróleo crudo y el gas incrementaron su costo en 22,9% mensual, contribuyendo con 2,1 puntos porcentuales al índice; mientras que los productos refinados de petróleo aportaron 1,63 puntos, con una alza de 13,6%.
Perspectivas futuras de la inflación
En consecuencia, se registraron incrementos del 9,8% en productos primarios y del 4,1% en bienes manufacturados. El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye impuestos, mostró una variación mensual del 4,8% y un incremento interanual de 29,6%. Aurum afirmó que, a pesar del fuerte aumento, el efecto sobre el IPC podría ser más indirecto y manifestarse a lo largo del tiempo.
Impactos en el sector minorista
Claudio Caprarulo, economista de Analytica, resaltó que este nivel de inflación es el más elevado desde marzo de 2024. Destacó que el aumento ya se está trasladando a otros productos, indicando que los plásticos subieron un 10% y los productos importados un 2,5%, en comparación con el tipo de cambio mayorista (-1,1%). Esto añade más presión a la inflación minorista en los próximos meses.
Dificultades en el proceso desinflacionario
En este contexto, Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics, mencionó que el eventual traslado de esta dinámica a la inflación de bienes —principalmente en precios regulados— podría complicar un proceso de desinflación que apenas comenzaba a mostrar signos positivos. Agregó que el impacto de los combustibles se siente en prácticamente todos los sectores económicos, destacando que el sectores de transporte fue particularmente afectado con un aumento mensual del 4,4%. A pesar de que el efecto sobre los surtidores es actualmente limitado —YPF incrementó sus precios en apenas 1%—, es probable que parte del aumento de costos se transfiera a la inflación en los meses venideros.
Pasado reciente y expectativas
Por su parte, la consultora LCG señaló que el shock del petróleo ha llevado, por segundo mes consecutivo, a que la inflación mayorista supere la de bienes minoristas. Destacó que, aunque al descontar el impacto del petróleo la cifra se reduciría a 1,4% mensual, sigue siendo un incremento que presiona los márgenes del sector minorista y tiene potencial para trasladarse a los precios.
Armando Farina, vicepresidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), declaró que esta aceleración no se trasladará inmediatamente a los consumidores, dado que los insumos petroleros tienen un impacto significativo en el índice de precios mayoristas, además, YPF ha confirmado un congelamiento de precios por otros 45 días. Farina anticipa que el IPC se ubicará cerca del 2% en mayo.
Cabe recordar que tras la publicación de datos de febrero, cuando el IPIM mostró una suba de 1%, el presidente Javier Milei afirmó: “La inflación está bajando y los precios mayoristas anticipan lo que viene a futuro en precios minoristas”. Sin embargo, esta no es la opinión compartida por varios economistas. Por ejemplo, Caprarulo enfatizó: “La inflación mayorista es un buen indicador para comprender la dinámica de los precios, pero es vital reconocer que emplea una metodología diferente que la del IPC, que es la que afecta directamente nuestro bolsillo.”











