Un nuevo capítulo en Boca
Los caminos de Boca Juniors y Rodolfo Arruabarrena parecen estar a punto de converger nuevamente, iniciando un nuevo ciclo para el entrenador. Arruabarrena, quien ya lideró al Xeneize desde 2014 hasta principios de 2016, se encuentra a un paso de oficializar su regreso, con solo algunos detalles contractuales pendientes para su llegada.
El proyecto que presentó el Vasco ha recibido el visto bueno verbal de la dirigencia, encabezada por Juan Román Riquelme. Por lo tanto, la concreción de este acuerdo dependerá de la firma del contrato y de la resolución de ciertos aspectos formales.
El cuerpo técnico renovado de Arruabarrena
Un aspecto crucial del nuevo ciclo de Arruabarrena será la conformación de su cuerpo técnico, el cual se caracterizará por una clara confianza personal, integrando nombres de su confianza que lo acompañaron durante su primer período en el club.
Entre los colaboradores confirmados se encuentran:
- Diego Markic, como ayudante de campo
- Gustavo Roberti, encargado de la preparación física
Ambos formaron parte del cuerpo técnico de Arruabarrena en su anterior gestión en Boca (2014-2016), donde el equipo logró ganar el torneo local y la Copa Argentina 2015. Posteriormente, continuaron su colaboración en varias ligas internacionales, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudita y Egipto.
Markic, en particular, mantiene un lazo fuerte con Arruabarrena y el club, como lo demuestra su actividad en redes sociales, donde hace referencia a su etapa en Boca.
La incorporación de Mauro Navas
En este nuevo equipo también se perfila un posible regreso de Mauro Navas, actual entrenador de la Novena División de Boca, quien trabajó junto a Arruabarrena en su primera etapa. Navas también se unió al Vasco en Al-Wasl, en Emiratos Árabes Unidos.
Conocido por su enfoque formador dentro de Boca Predio, Navas llegó al club durante la coordinación de Coqui Raffo, y se considera a sí mismo un “docente” en el ámbito de las divisiones juveniles, influenciado por figuras como César Luis Menotti y Ángel Cappa.
El legado de Arruabarrena en Boca
Durante su primer ciclo, Arruabarrena dirigió un total de 73 partidos, logrando 45 victorias, 13 empates y 15 derrotas, alcanzando una efectividad del 68,45%. Además de conquistar títulos, su gestión fue marcada por el escándalo arbitral en la final de la Copa Argentina contra Rosario Central.
Como jugador, Arruabarrena destaca como un producto auténtico de las divisiones inferiores de Boca, levantando la Copa Libertadores 2000 bajo la dirección de Carlos Bianchi y siendo campeón en los torneos Apertura 1998 y Clausura 1999 antes de su traslado al Villarreal en España.











