Un nuevo horizonte para el sector inmobiliario
Recientemente, se llevó a cabo la colocación del primer REIT (Real Estate Investment Trust) en Argentina, un acontecimiento que marcó un hito en el país, ya que se esperaban 15 millones de dólares y se logró cerrar en 45 millones de dólares, superando así todas las expectativas iniciales. Este dato es considerado una señal positiva para un mercado inmobiliario que se ha visto impactado por cambios bruscos durante los últimos dos años.
En este contexto, el costo de construcción ha aumentado un 138% desde octubre de 2023, mientras que los precios de las propiedades usadas continúan rezagados en un mercado con exceso de oferta y escaso crédito hipotecario. Otros indicadores que reflejan las dificultades del sector incluyen una caída del 4% en la construcción en abril en comparación con marzo y la pérdida de 120.000 empleos en un año, de los cuales solo se han recuperado 5.000, según información del presidente de la Cámara sectorial, Gustavo Weiss.
Desarrolladores optimistas ante la adversidad
A pesar de los desafíos, los empresarios del sector no consideran que estén sufriendo las consecuencias del actual modelo económico del presidente Javier Milei. En cambio, continúan invirtiendo, adquiriendo terrenos y planeando nuevas obras. El desarrollador Gerardo Azcuy, propietario de una reconocida firma constructora, afirmó: «Estamos en un proceso de reordenamiento y venimos de una Argentina distorsionada. Somos optimistas seriales«.
Para entender la situación actual, los protagonistas del sector señalan que la demanda ha cambiado; ya no se observa el mismo movimiento del pasado, ya que no hay un refugio inflacionario que motive a los inversores a buscar propiedades. El CEO de Consultatio, Gonzalo de la Serna, caracterizó este periodo como un proceso de transición que resulta complejo sin los beneficios de las economías más desarrolladas.
Desafíos y oportunidades en el mercado inmobiliario
- Se requiere trabajar más y obtener menos. Los desarrolladores deben ajustar sus expectativas en un entorno donde el riesgo país ha aumentado de 2000 a 500 puntos.
- La paradoja de los precios: un departamento en pozo puede costar más que uno a estrenar, debido a un costo de construcción que no baja de 1500 dólares por metro cuadrado.
- Los precios de las propiedades usadas no han mostrado un aumento significativo en el último año, reflejando un rezago del 27% respecto a otras variables económicas como salarios y costos de construcción.
- Se espera un nuevo ciclo en el mercado, con un 45% de potenciales compradores buscando propiedades, superando el promedio histórico del 37%.
Un futuro incierto pero esperanzador
A pesar de la falta de crédito hipotecario y las dificultades para la compra de propiedades, hay un creciente interés por parte de quienes buscan opciones de inversión. Según cifras de Zonaprop, el 66% de los interesados en comprar busca propiedades con precios por debajo de 175,000 dólares. Sin embargo, las operaciones con financiamiento han disminuido significativamente, representando solo el 11% de las escrituras actuales.
También se observan cambios demográficos en el país. Actualmente hay cerca de 2.5 millones de jóvenes entre 25 y 35 años que aún dependen de sus padres, representando una futura demanda habitacional considerable. La realidad del sector indica que el mercado está en un proceso de adaptación y evolución, donde las oportunidades para quienes buscan propiedades adecuadas podrían incrementar en el futuro próximo.
Inversiones en nuevos enfoques
Innovaciones como la posibilidad de construir casas impresas en 3D y la aplicación de inteligencia artificial en facilitar transacciones inmobiliarias, se están convirtiendo en tendencias que marcan la pauta del futuro del sector. Además, el interés por propiedades de lujo sigue acaparando la atención, mientras que las oficinas también muestran señales de recuperación tras la pandemia, aunque la oferta sigue siendo un desafío.
Finalmente, expertos en el sector coinciden en que si Argentina logra continuar con este proceso de estabilización y adaptación, las posibilidades de crecimiento y desarrollo inmobiliario son prometedoras.











