Traslado de grandes felinos desde el exzoológico de Luján
En el mes de agosto, se llevará a cabo un operativo significativo para trasladar a treinta grandes felinos desde el exzoológico de Luján, que ha estado cerrado durante casi seis años. De estos animales, quince serán enviados a Sudáfrica, al santuario Lionsrock, operado por la organización austriaca Four Paws, ubicado cerca de la ciudad de Bethlehem, que ocupa una superficie de 1250 hectáreas, adquiridas en 2006. Hasta la fecha, allí residen 80 felinos, incluidos leones, tigres y leopardos, todos ellos rescatados de situaciones de maltrato en circos y zoológicos.
En este santuario, los grandes felinos disfrutan de recintos amplios, adaptados para asegurar su confort y bienestar. Algunos de ellos cuentan con áreas de hasta tres hectáreas. A su llegada, los felinos son agrupados con sus manadas de origen o con otros animales con los que tengan afinidad, siempre priorizando su bienestar.
Destino alternativo en Estados Unidos
Los otros quince felinos serán trasladados a The Wild Animal Sanctuary, en Keenesburg, Estados Unidos, que tiene una extensión de 4000 hectáreas y alberga a 950 animales. «La mayoría de los animales que rescatamos nunca han tenido la oportunidad de caminar sobre el pasto», afirman desde el santuario.
Contexto del exzoológico de Luján
Un año atrás, Four Paws logró ingresar al exzoológico de Luján tras firmar un acuerdo con la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación. Este zoológico había sido clausurado en 2020 por el entonces ministro de Ambiente Juan Cabandié, comenzando una pesadilla para los animales que allí quedaron. Aproximadamente 400 animales fueron abandonados, incluidos 130 felinos, y la situación se complicó aún más con la llegada de la pandemia.
La elefanta Sharima falleció poco después del cierre. Entre otros animales que sufrieron, se encontraban Yony el chimpancé, osos, cebras, monos y más, mientras solo quedaban 20 de las 80 personas que trabajaban en el exzoológico.
Un camino difícil hacia la solución
Con el tiempo, y tras la muerte de más de la mitad de los felinos, se llegó a un acuerdo después de cinco años de negociaciones, gracias al trabajo del secretario Daniel Scioli, la fundación Zorba y el hijo del propietario del predio. «Estamos muy satisfechos de que finalmente comience a emerger la luz en esta oscura y triste historia», expresó Luciana D’Abramo, directora ejecutiva de Four Paws.
Desde la llegada de la organización, han comenzado a atender los animales restantes, realizando chequeos de salud, modificaciones en la dieta y atención veterinaria especializada. La primera parte de esta misión se inició con equipos de profesionales que verificaron la condición de 62 felinos y dos osos, para diseñar sus cuidados y decidir sobre su futuro. Los animales transferidos incluyeron a la tigresa Flora, quien desafortunadamente falleció mientras recibía atención en Holanda.
Los peligros de la caza enlatada
En el santuario Lionsrock, también se llevarán leones hermanos como Stanley, Scar y Joe; tigres hermanos como Keko y Dylan; y Benjamín y Negus, que aunque no son hermanos de sangre, crecieron juntos. Four Paws no solo rescata animales, sino que también trabaja en programas de educación y contra la caza enlatada, donde animales criados en cautiverio son liberados en espacios cerrados para ser cazados, lo cual es absolutamente inaceptable.
«Desde la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes estamos colaborando con Four Paws para implementar soluciones y terminar con el comercio de grandes felinos en cautiverio en Argentina, lo cual señala un cambio en nuestra relación con otras especies», concluye Scioli.











