Concentraciones de gases en niveles máximos
En el año 2025, las concentraciones de gases de efecto invernadero alcanzaron cifras históricas, provocando alertas sobre los efectos climáticos a largo plazo. La Organización Meteorológica Mundial (OMM), parte de la ONU, reveló este martes que estos niveles han consolidado impactos que perdurarán por siglos. Se prevé que este año, debido a El Niño, se pueda registrar un nuevo máximo.
Datos alarmantes sobre gases de efecto invernadero
Los tres principales gases, a saber, dióxido de carbono (CO2), metano y óxido nitroso, responsables del calentamiento global, lograron cifras sin precedentes en 2025. Según la OMM, estos gases están reteniendo una «cantidad sin precedentes de calor» en la atmósfera, alimentando fenómenos meteorológicos extremos y los riesgos subsiguientes para economías y sociedades.
Aumento en las temperaturas globales
- En 2025, la concentración de dióxido de carbono fue de 426,8 partes por millón (ppm).
- El metano alcanzó 1.948 partes por mil millones.
- El óxido nitroso se situó en 339,1 partes por mil millones.
Estos niveles representan el 153%, 267% y 126% de las cifras preindustriales registradas antes de 1750, respectivamente. Se estima que el CO2 contribuye aproximadamente al 66% del calentamiento global. De cada emisión anual de CO2, cerca de la mitad queda en la atmósfera, con el resto siendo absorbido por los ecosistemas.
La influencia de El Niño
La OMM indicó que entre 2024 y 2025, la concentración media mundial de CO2 tuvo un aumento de 2,8 ppm, aunque inferior al incremento récord de 3,6 ppm del período anterior. Oksana Tarasova, principal responsable científica de la OMM, mencionó que este aumento refleja la recuperación de los sumideros de carbono después del intenso fenómeno de El Niño de 2023-2024.
La tendencia sugiere un nuevo incremento de las concentraciones en 2026 debido a la quema de combustibles fósiles combinada con el impacto de El Niño en los sumideros de carbono.
Relevancia del metano y otros gases
El metano es responsable de aproximadamente el 16% del efecto de calentamiento a largo plazo, aunque su duración en la atmósfera es significativamente menor que la del CO2. Casi un tercio del metano proviene de fuentes naturales como humedales, mientras que el resto es resultado de actividades humanas, como la ganadería y los vertederos.
Nuevos desafíos en la transición energética
Con el cambio hacia sistemas energéticos más sostenibles, la OMM enfatiza la necesidad de prestar atención a otros poderosos gases como el hidrógeno molecular (H2) y el hexafluoruro de azufre (SF6), asociados con la producción y distribución de electricidad. Este último ha visto un aumento constante durante los últimos 30 años, mientras que el incremento de H2 aún no cuenta con explicaciones claras.











