El regreso de las tensiones en el estrecho de Ormuz
En veinticuatro horas se desvaneció la paz temporal en Medio Oriente. Tras el anuncio de la Casa Blanca que permitía la libre navegación en el estrecho de Ormuz, este sábado Teherán decidió cerrar nuevamente este paso marítimo crucial, por donde transita el 20% de las exportaciones de petróleo a nivel mundial. La tensión en la región se intensifica una vez más.
Decisión de Irán ante el bloqueo de EE.UU.
Esta acción se produce después de que Estados Unidos confirmara que no levantará el bloqueo sobre los puertos iraníes. Según el mando militar conjunto de Teherán, “el control del estrecho de Ormuz volvió a su estado anterior, bajo una estricta gestión y control de las fuerzas armadas”, advirtiendo que estas restricciones continuarán mientras persistan las sanciones sobre sus puertos.
- El endurecimiento de medidas también responde a las declaraciones del Presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que el bloqueo “se mantendrá plenamente en vigor” hasta que Irán avance en un acuerdo que incluya su programa nuclear.
- La flexibilización temporal previa había sido vista como un intento de aliviar tensiones sin perder el control estratégico sobre el área.
Peligro para los mercados energéticos
El impacto de esta decisión vuelve a provocar inquietud en los mercados de energía. Dado que cerca de una quinta parte del petróleo global circula por el estrecho de Ormuz, cualquier restricción adicional podría disminuir la oferta en un contexto ya complicado. Es significativo que tras el anuncio de acercamiento diplomático el petróleo no solo se revirtió su tendencia alcista sino que también disminuyó su valor.
Tensiones en el Golfo y comunicados de la marina iraní
A medida que las negociaciones entre EE.UU. e Irán se enfrían, el control de este corredor marítimo se reafirma como un elemento crucial en la confrontación con Washington. Esta dinámica ya ha motorizado el despliegue de fuerzas estadounidenses en la región y un bloqueo orientado a presionar a Teherán hacia un acuerdo mediado por Pakistán, tras semanas de conflicto con Israel y EE.UU.
Ante la escalada de tensión, fuentes del sector marítimo indican que los buques mercantes han recibido comunicaciones de la armada iraní anunciando el cierre del paso y la prohibición de navegación de cualquier embarcación.
Puntos contradictorios en el conflicto
Curiosamente, el viernes, el canciller iraní, Abbas Araghchi, había señalado que el estrecho estaba habilitado. Sin embargo, poco después, medios estatales dejaron claro que las fuerzas armadas iraníes mantendrán un control total sobre el paso y que este se considera nulo si persiste el bloqueo naval.
Presión de EE.UU. y futuro incierto
Trump reafirmó que el bloqueo persiste, incluso después del anuncio de la reapertura del estrecho. Su mensaje llegaba en un clima de alta tensión geopolítica en el Golfo. Aunque celebró la apertura del corredor, aclaró que la principal herramienta de presión no se levantará hasta que se logre un entendimiento sólido con Teherán.
- “Hay muchas posibilidades de un acuerdo”, comentó Trump, en relación con una nueva ronda de negociaciones que está programada para el próximo fin de semana.
A pesar de que el Presidente declaró que el estrecho “está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre”, esta «normalización» no implica un alivio total de las restricciones. Las operaciones directamente relacionadas con Irán permanecen limitadas y bajo supervisión militar estadounidense.
La estrategia de la Casa Blanca busca mantener la presión económica sin interrumpir el clave flujo global de energía en esta vital zona de tránsito de petróleo.
Intervenciones en el frente regional
Además, Trump mencionó que había intervenido para detener las acciones militares de Israel en Líbano, afirmando que “Israel ya no bombardeará el Líbano. ¡¡¡Estados Unidos le ha PROHIBIDO hacerlo. ¡¡¡Ya basta!!!”, escribiendo en su red social.










