Reformas en el Poder Judicial
A medida que continúa el debate sobre el nuevo Código Penal, el Gobierno ha comenzado a trabajar en un ambicioso proyecto para reformar el Poder Judicial. Esta propuesta incluye la eliminación de ciertos tribunales y la creación de otros, con la finalidad de mejorar la eficacia del sistema judicial.
El proyecto se encuentra en una fase avanzada y actualmente está siendo revisado por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien está ajustando los últimos detalles antes de presentar la iniciativa. Según fuentes cercanas, este texto abordará múltiples aspectos del funcionamiento actual del sector judicial, con un enfoque principal en la reorganización de los juzgados federales.
Modificaciones en la Organización Judicial
La reforma propuesta contempla la modificación de la ley de Organización de la Justicia Federal, que haría posible la reducción de los juzgados de primera instancia de Comodoro Py de 12 a 8, así como la disminución de los miembros de la Cámara Federal de Casación Penal de 13 a 9. Esta última es la instancia penal que se encuentra justo por debajo de la Corte Suprema.
- La propuesta incluye cierre de determinados tribunales y apertura de nuevos.
- Esta iniciativa podría contribuir a reducir las vacantes en el Poder Judicial, un problema de larga data.
Este contexto ha presentado desafíos para el Gobierno, que hasta ahora ha enviado un total de 203 pliegos al Senado en el presente año, incluyendo 144 para jueces, 26 para fiscales, 25 para defensores y 4 listas de conjueces. A pesar de ello, solo se han designado 96 funcionarios hasta la fecha.
Objetivos y desafíos pendientes
La meta del Ejecutivo es llegar a unas 300 postulaciones antes de fin de año y reducir la vacancia judicial del 35% actual al 27%. Además, la iniciativa pretende disminuir el número de causas aún en trámite y redistribuir el poder dentro de los juzgados, reduciendo las subrogancias. También se está considerando transferir a las provincias los fondos que se liberen por la reducción de cargos.
El Ministerio de Justicia continúa su empeño en promover el traspaso de la Justicia nacional ordinaria a la Ciudad de Buenos Aires, un asunto que ha permanecido sin resolución durante décadas. Sin embargo, uno de los temas más delicados bajo consideración son los juzgados electorales, especialmente teniendo en cuenta las elecciones presidenciales que se realizarán el próximo año, ya que estos tribunales manejan asuntos críticos como la oficialización de listas y la regulación del calendario electoral.
Situación del Código Penal
Por otro lado, el Gobierno también debe enviar al Congreso el nuevo Código Penal, que se ha visto bloqueado por diferencias internas dentro de la coalición oficialista. A pesar de los esfuerzos, aún no existe consenso sobre el texto a presentar.
La propuesta original, que fue desarrollada por un equipo de especialistas liderado por el abogado Jorge Buompadre, fue inicialmente presentada a finales de 2025 y consta de un total de 912 artículos. Este borrador fue autorizado por el exministro Mariano Cúneo Libarona, aunque quedó paralizado bajo la administración de Mahiques, quien decidió revisarlo antes de su envío al Congreso.
En reuniones con el Presidente, Mahiques sugirió posponer el proyecto para trabajar en uno que refleje mejor «el espíritu libertario», planteando cambios que modifiquen la estructura del actual Código en lugar de agregar elementos a un texto ya extenso. Sin embargo, las versiones del proyecto que circularon entre el Ministerio de Justicia y la Secretaría Legal fueron rechazadas, llevando a una versión final que, aunque no es un Código completo, es más integral que la propuesta inicial.
La iniciativa revisada incluye unos 300 artículos y se cree que ya cuenta con cierto consenso entre los sectores implicados, aunque se especula que podría haber presiones para expandir este número a 500. Algunos dentro del oficialismo temen que puedan surgir obstáculos similares a los que ha enfrentado la reforma judicial, aunque otras fuentes aseguran que en esta ocasión el contenido ya ha sido acordado y no debería encontrar barreras.











