Posible viaje a Pakistán por un acuerdo de paz
El presidente Donald Trump declaró el jueves que podría contemplar un viaje a Pakistán si un acuerdo para terminar la guerra en Irán se formalizara en ese país. Esta declaración se produjo pocas horas después de que el gobierno paquistaní indicara su intención de ser sede de una segunda ronda de negociaciones entre delegados estadounidenses e iraníes.
Representantes paquistaníes de alto nivel estuvieron en Teherán esta semana con el objetivo de reforzar un frágil alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, el cual está programado para expirar la próxima semana.
La respuesta de Trump ante la posibilidad de un acuerdo
Un reportero le preguntó a Trump en una rueda de prensa frente a la Casa Blanca si realizaría una visita a Pakistán para «cerrar el trato usted mismo». Trump respondió afirmativamente: «Si el acuerdo se firma en Islamabad, podría ir», expresó. También elogió al primer ministro Shehbaz Sharif y al jefe del ejército paquistaní, mariscal de campo Asim Munir, describiéndolos como «estupendos», y comentó: «Así que podría ir. Ellos me quieren».
Relaciones entre Trump y Pakistán
Trump ha elogiado consistentemente a Pakistán y a sus líderes por su rol como mediadores en la crisis con Irán. Desde el año pasado, funcionarios paquistaníes han buscado acercarse a Trump, e incluso han propuesto su nominación para un Premio Nobel de la Paz.
En cuanto a la posibilidad de extender el alto el fuego con Irán, Trump evitó proporcionar respuestas claras, sugiriendo que podría no ser necesario y mostrando optimismo sobre las posibles negociaciones. «Están dispuestos a hacer cosas hoy que no estaban dispuestos a hacer hace dos meses», afirmó, sin ofrecer detalles sobre la naturaleza de esos compromisos.
Situación de la guerra y comentarios sobre la economía
Trump indicó que las negociaciones cara a cara con Irán podrían llevarse a cabo durante el próximo fin de semana, aunque advirtió que los combates se reanudarían si no se alcanzaba un acuerdo. Más tarde ese mismo día, en un evento en Las Vegas destinado a promover sus políticas económicas, aseguró que la guerra en Irán «va de maravilla», reiterando que se espera su finalización próxima.
Adicionalmente, Trump pareció criticar a sus asesores que le habían advertido sobre las repercusiones de la guerra en los precios del combustible, refiriéndose al aumento de costos como «inflación falsa». Relató que se había enfrentado a comentarios de consultores que le advertían sobre posibles consecuencias económicas significativas, como un aumento del precio del combustible a 300 dólares el barril.
Finalmente, Trump hizo hincapié en que no prevé una crisis económica, ya que el mercado de valores ha alcanzado un nuevo récord histórico, reflejando una creciente confianza de los inversores en la posibilidad de alcanzar un acuerdo de paz que prevenga daños mayores a las corporaciones estadounidenses. Aunque los precios del petróleo han disminuido desde su última subida, siguen siendo significativamente más altos que antes del inicio de la guerra.











