Indagatorias en curso por el asesinato de Johana Mailén Antonich
Los dos serenos arrestados en relación al asesinato de Johana Mailén Antonich serán interrogados por el fiscal Carlos Russo, quien lidera la Unidad Funcional de Instrucción N° 7. Los detenidos, Agustín Nicolás Díaz Bartolomé, de 26 años, y José Luis Aquino, de 27, trabajaban en el balneario donde fue hallado el cuerpo de la joven.
Detalles del hallazgo y la autopsia
El cuerpo de Antonich fue descubierto detrás de una casilla utilizada por los serenos. Se encontraba desnuda, envuelta en una frazada y sus manos y pies estaban atados con cables. La autopsia reveló que la causa de la muerte fue una puñalada en la zona cervical, provocando una hemorragia mortal. Además, se encontraron lesiones en brazos, manos y piernas, indicativas de que hubo defensa por parte de la víctima, así como signos que sugieren un posible abuso sexual.
Investigaciones y pruebas pendientes
Los investigadores están a la espera de los resultados de los análisis de DNA para verificar si las muestras recolectadas coinciden con las de los acusados. Hasta ahora, ambos detenidos presentan lesiones que podrían coincidir con heridas de defensa infligidas durante el ataque a Antonich.
La reconstrucción de los hechos se inició a partir de las últimas horas de vida de la joven. Ella salió de su hogar un sábado por la tarde con la intención de asistir a una falsa entrevista laboral que un hombre le había propuesto tras responder a una publicación de búsqueda de empleo. El individuo le ofreció un puesto de limpieza en un hotel, solicitándole también una foto para un supuesto carnet y citándola en un inexistente ‘Balneario Punta Mogotes Cero’.
Cerca de las 17, Johana envió a su familia una imagen desde el lugar. Cuando dejó de responder a los mensajes, sus parientes comenzaron a buscarla, localizando el balneario gracias a esa foto. Posteriormente, presentaron una denuncia por la desaparición de la joven.
Progreso en la investigación
Asimismo, la fiscalía está intentando reconstruir los movimientos previos al crimen. El remisero que llevó a Johana hasta el balneario ya fue identificado y ha manifestado su deseo de declarar ante la fiscalía, acompañado de un abogado, aunque no enfrenta órdenes de detención por el momento. Adicionalmente, el propietario del balneario, que se encuentra fuera del país, ha ofrecido las cámaras de seguridad del lugar para su inclusión en la investigación.
Con estas indagatorias programadas y los resultados de las pericias aún pendientes, la fiscalía busca esclarecer cómo sucedió el crimen y cuál fue la participación de cada uno de los acusados.










