Tristeza en el fútbol argentino
Una profunda tristeza se apoderó del fútbol argentino tras el fallecimiento de Fernando Gayoso, reconocido entrenador de arqueros, quien falleció a los 55 años tras una batalla contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Gayoso, que había tenido una destacada trayectoria en instituciones como Racing Club y su más reciente paso por Boca Juniors, dejó un legado influyente en el deporte.
Últimos días y homenaje
En las semanas previas a su muerte, Gayoso había estado hospitalizado por neumonía en el Sanatorio Mitre. En emotivas palabras, su hijo Fran dedicó un mensaje a su padre diciendo: «Hasta siempre, campeón. Te voy a extrañar toda mi vida, descansá en paz.» En las instalaciones de Boca en Ezeiza, el club decidió poner las banderas a media asta como tributo a una figura querida por los hinchas, especialmente recordada por su papel durante la Copa Libertadores 2023, donde apoyó a Chiquito Romero en las definiciones por penales que llevaron a su equipo a la final.
La lucha de Gayoso contra la enfermedad
En 2022, Gayoso reveló que fue diagnosticado con ELA, enfermedad que le había restringido el movimiento en los brazos, aunque continuó vinculado al fútbol con un rol adaptado. Junto a su relato, destacó que los síntomas comenzaron a manifestarse hacia finales de 2022, cuando experimentar dificultades en el gimnasio lo llevó a buscar atención médica. «Hace casi 2 años me diagnosticaron ELA. No puedo mover los brazos y tengo una dificultad para caminar. Sigo yendo al club, estoy con los chicos, con la Primera», comentó en mayo de 2025 durante una entrevista en Radio Continental.
Reflexiones y agradecimientos
En esa misma conversación, Gayoso compartió su conmoción ante el diagnóstico. «Cuando me dijo el médico que probablemente sea ELA, dije ‘acá se terminó todo’. Se me puso todo en negro y no podía caminar», recordó, añadiendo que la adaptación a su nueva realidad fue un proceso complejo. La reciente muerte de su esposa, Silvina Mazza, a principios de este año, también ha dejado una profunda huella en su vida y expresó su dolor en las redes sociales.
Una vida de lucha
Su rutina diaria desde el diagnóstico ha sido un constante esfuerzo por mantener la fortaleza emocional. Gayoso enfatizó: «No es fácil sobrellevarlo con las limitaciones. Hay que estar fuerte de la cabeza y acostumbrarse a la nueva vida». A pesar de sus retos, su pasión por el fútbol lo mantuvo conectado al club, donde agradeció el apoyo recibido de Boca y de todo el ambiente futbolístico, señalando: «Soy un agradecido eterno al fútbol«. En particular, destacó la ayuda de Juan Román Riquelme, quien siempre estuvo a su lado durante su enfermedad.











