Expectativas y temores en torno a la mudanza del penal de Devoto
El anunciado traslado y cierre de la cárcel de Villa Devoto genera nuevas expectativas sobre el futuro de un predio que ha sido motivo de preocupación para los vecinos durante años. El acuerdo firmado el jueves por los Gobiernos de la Nación y la Ciudad contempla el traslado de los internos al pabellón que fue construido en el penal de Marcos Paz, pero no proporciona información sobre el destino del terreno actualmente ocupado por la cárcel, lo que provoca inquietudes acerca de que se repita la situación vivida con la cárcel de Caseros y el Mercado de Hacienda en Mataderos.
Un histórico proyecto de mudanza
Desde su fundación en 1927, la cárcel de Devoto ha sido objeto de numerosas promesas sobre su mudanza, con más de cuarenta años de anuncios que han quedado en el aire. Este establecimiento ocupa 4,5 hectáreas delimitadas por las calles Bermúdez, Pedro Lozano, Desaguadero y Nogoyá.
El último gran anuncio sobre la mudanza se realizó en 2018, con un plan integral que incluía no solo el traslado, sino también un desarrollo inmobiliario y la creación de espacios públicos. Según las normativas porteñas, el 65% de la superficie debería destinarse a espacios públicos, como parques, plazas, veredas y calles, lo cual podría materializarse solo si la Nación cede el terreno a la Ciudad o planea subastarlo.
Futuro incierto y desafíos legislativos
Si se decide avanzar con el proyecto, debe pasar por la Legislatura, donde se requerirá la aprobación de una ley que modifique el uso del suelo y determine las construcciones a realizar, las cuales podrían incluir viviendas, comercios, y espacios culturales o deportivos. Este proceso también implicará audiencias públicas, lo que complicará aún más su avance.
Lecciones del Mercado de Hacienda
El cierre de Devoto puede seguir un camino similar al del Mercado de Hacienda de Liniers, que permanece vacío desde 2022. Este mercado fue inaugurado en 1900 y dejó de operar tras su mudanza a Cañuelas, lo que cumplía con una ley de 2001 que prohibía la circulación de ganado en pie en la Ciudad. Años después de su cierre, el terreno sigue inactivo, atrapado en disputas políticas entre la Nación y la Ciudad.
La cárcel de Caseros: un antecedente
Otro caso a considerar es el de la cárcel de Caseros, ubicada en Parque Patricios. Desde su cierre en 2001, el complejo penitenciario ha pasado por varias etapas, incluyendo la demolición de torres entre 2007 y 2009. Aunque se propusieron proyectos para desarrollar nuevos edificios en el lugar, estos nunca se concretaron. Actualmente, el área antigua sigue desocupada y ha sido reutilizada ocasionalmente para filmaciones, pero el futuro permanece sin definir.











