Relato desgarrador de una testigo
Karen, una vecina que reside junto a la casa de Mariela Altamirano (28) y Maicol González (36), ha compartido su experiencia escalofriante relacionada con el trágico fallecimiento de Ángel Nicolás López, un niño de cuatro años que llegó sin vida al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia el 5 de abril, durante la mañana de Pascuas. El pequeño falleció a causa de 22 golpes en la cabeza que le causaron lesiones internas, y un mes después del suceso, Karen ha revelado detalles inquietantes sobre la noche que antecedió a esa desgarradora tragedia.
Los gritos y el silencio
Durante semanas, Karen había escuchado ruidos de gritos y peleas provenientes de la casa de sus vecinos, lo que la llevó a hablar con su madre sobre la posibilidad de denunciar la situación. Sin embargo, no llegaron a tiempo de actuar. «Sabía que no eran correcciones normales», menciona Karen, quien había confinado su primer encuentro con Ángel a momentos de juegos inocentes en sus patios.
Cuando el 4 de mayo notó ruidos extraños, la joven se encontraba sola en casa. Esa misma noche, entre las 23:00 y 24:00, escuchó golpes de chapa y gritos que pronto se silenciaron. Ella recuerda que, a la mañana siguiente, los gritos de Altamirano la despertaron mientras pedían ayuda. Al salir, Karen se encontró con una situación aterradora: Ángel estaba colapsado.
Detención y pruebas
Karen, aún bajo el impacto de esa imagen, relató que le pudo sentir el pulso, pero no había señales de vida en el pequeño. «Sus labios eran azules y su cuerpo estaba flácido», recuerda con tristeza. Los servicios de emergencia se llegaron al lugar, pero, según Karen, el personal no sabía realizar maniobras de resucitación.
Por otra parte, el 12 de abril, Altamirano y González fueron arrestados y están bajo evaluación. Altamirano enfrenta cargos de homicidio agravado por el vínculo, y González está acusado de homicidio simple. Durante la audiencia de detención, González trató de justificar el comportamiento en el hogar, sugiriendo que no se trataba de maltrato serio.
Desarrollo de la investigación
Recientemente, Luis López, el padre de Ángel, se ha constituido como querellante en la investigación de su muerte, junto con su abogado, Roberto Castillo. Esto le permitirá participar activamente en el proceso, solicitar pruebas adicionales y presentar acusaciones. Esperan los resultados de estudios complementarios de la autopsia y las investigaciones sobre los teléfonos celulares de los acusados. Además, han presentado una denuncia contra la psicóloga Jennier Grisel Leiva, acusándola de irresponsabilidad profesional, señalando que su informe fue fundamental para privarle de la custodia a López y entregarla a la madre biológica.
Incidencias posteriores al suceso
Karen, aún conmocionada por los eventos recientes, ha recordado ciertos detalles preocupantes que ocurrieron antes de la tragedia. Cuando la madre y el padrastro de Ángel comenzaron a desmantelar la piscina del patio, además, notó olores extraños días después de la muerte del niño, lo que la llevó a temer la posibilidad de que estuvieran deshaciéndose de evidencia.
La comunidad y la familia siguen esperando respuestas mientras el dolor por la pérdida de Ángel Nicolás López permanece latente en todos ellos.











