Un evento singular en la cárcel de Devoto
En la cárcel de Devoto, conocida como el «Pabellón del Papa«, 72 detenidos continúan cumpliendo condena. Esta unidad se vació con una celeridad notable antes de la llegada del Papa León XIV, tras años de promesas no cumplidas.
Los internos restantes son los únicos que permanecen tras el traslado de más de 1.400 reclusos al establecimiento de Marcos Paz, una instalación que fue realizada con la colaboración de la Nación y la Ciudad de Buenos Aires y cuyo objetivo es cerrar la única prisión en el área metropolitana.
Preparativos para la visita papal
Este miércoles, a partir de las 7 de la mañana, el primer punto de atención será el gimnasio de la cárcel, donde se ha organizado un evento especial con motivo de la visita del Papa, quien está previsto que llegue alrededor de las 8 de la mañana. Este espacio ya se encuentra casi listo para recibirlo.
Durante la hora previa, se llevará a cabo un «momento de oración«, combinando canciones comunes en retiros penitenciarios con reflexiones del evangelio, así como enseñanzas de Francisco y de León XIV, que abordan la realidad de la cárcel.
El encuentro con los internos
Una vez que el Papa llegue, el arzobispo Jorge García Cuerva dará la bienvenida a los presentes. Tres personas seleccionadas para ofrecer sus testimonios compartirán sus historias: dos internos y una persona que recuperó su libertad hace tres años. Estos testimonios han sido revisados y aprobados por el Vaticano, y elaborados junto a Matías De Martini, capellán del Complejo Penitenciario de Devoto.
Posteriormente, el Papa se dirigirá a los detenidos y recibirá una donación institucional del Servicio Penitenciario Federal (SPF). Los presos bajo este régimen también presentarán un obsequio elaborado por ellos mismos, complementado con mensajes de reclusos de distintos establecimientos provinciales del país y un libro que recoge cartas y reflexiones de internos de varias prisiones argentinas.
La música como acompañamiento
Un coro formado por miembros de la Pastoral Carcelaria amenizará el evento con una canción propia titulada «El Dios que abraza». Al finalizar la ceremonia, se solicitará al Santo Padre que bendiga no solo a los internos y sus familias, sino también a las víctimas de los crímenes que llevaron a muchos de ellos a estar en la cárcel.
El Papa también bendecirá artesanías producidas por los presos del penal de San Martín, que serán distribuidas a diversas cárceles del país. Una de estas obras es una mayólica de cerámica inspirada en la historia del apóstol Pedro, simbolizando la ayuda y la posibilidad de rescate.
El impacto de la visita
Inicialmente, estaba programado que el Papa dialogara con 80 internos, pero la liberación de algunos y los traslados han reducido este número a los 72 seleccionados. A pesar de ello, se esperaba mayor participación si no hubieran ocurrido estos cambios.
Voces de las familias de las víctimas
Por otro lado, un grupo de familiares de víctimas de crímenes ha expresado su deseo de que no se olviden de ellas durante la visita del Papa. En un documento firmado por personalidades como Viviam Perrone y Jimena Adúriz, ressaltaron la necesidad de que la Iglesia reconozca su dolor: «Nosotros, familiares de víctimas de delitos, queremos alzar nuestra voz para solicitar que la Iglesia… sea también ejemplo de contención y acompañamiento para quienes debemos vivir con una condena que nunca elegimos».
Por último, hicieron un llamado para que el Papa incluya en sus oraciones a aquellos que han perdido a sus seres queridos debido a delitos, y así reconozca también su sufrimiento y ausencia.











