Misteriosa muerte en la celda de un homicida
La investigación sobre la fatalidad de Carlos Lima, un reo de 56 años, ha sido clasificada como «muerte traumática». Lima, responsable de un aterrador caso de dos homicidios, fue hallado colgado en su celda en la Unidad 9 de La Plata, en las primeras horas del jueves, justo después de la medianoche.
Los guardias, al realizar el recuento de internos, se percataron de su situación al asomarse por la mirilla del pasa platos. Se encontraron con que Lima estaba pendiendo de los barrotes superiores de su celda con un cable eléctrico rojo alrededor de su cuello, lo que sugiere un posible suicidio. Sin embargo, varios factores generan suspicacia en este desenlace.
Contradicciones y antecedentes
Para empezar, la cámara de seguridad del área donde estuvo Lima no estaba en funcionamiento. Además, aunque había solicitado un cambio de cárcel, nunca pidió asistencia psicológica. Lima había sido aislado en la Unidad 9 como parte de una «medida preventiva de seguridad» debido a conflictos con otros internos en el pabellón 8. Desde 2021, había sido movido varias veces entre distintas cárceles, y su situación en La Plata era tensa.
Después de cinco años en prisión preventiva, Lima estaba a las puertas de su juicio, programado para el 12 de noviembre. El tribunal, donde se iba a tratar su caso, era el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de La Plata. Su inminente juicio prometía ser impactante debido a los crímenes que había cometido.
Los crímenes de Lima
Lima, conocido por un ataque previo en el que intentó asesinar a un vecino en City Bell, había sido condenado a siete años y medio de prisión antes de ser liberado en 2013. En octubre de 2021, mientras trabajaba como tercer oficial en el buque petrolero Ayane, Lima cometió un doble homicidio al disparar contra sus superiores, Daniel García y Juan Alfonso Pegasano.
- El 22 de octubre de 2021, mató al capitán porque intentó intervenir en su altercado con Pegasano.
- Su plan inicial incluía eliminar al segundo oficial, Lucas Discenza, pero este logró refugiarse en su camarote.
Lima hizo un llamado a la Prefectura revelando lo que había hecho, y posteriormente desechó el arma arrojándola por la borda. Fue puesto a disposición del juez federal Enrique Kreplak, quien procedió con su procesamiento.
Consecuencias de su muerte
Con la muerte de Lima, se ha cerrado la puerta a un juicio que podría haber resuelto las responsabilidades y potenciales indemnizaciones a las familias de las víctimas. Los abogados querellantes, que representaban a las viudas e hijos de los fallecidos, se sienten agridulces; por un lado aliviados porque Lima no estaba en condiciones de volver a causar daño, pero también frustrados porque no habrá un proceso judicial. Jorge Barrera, un bombero sobreviviente del Ayane, expresó su decepción: «Estoy shockeado. Esperaba que se cerrara un capítulo con el juicio».











