Un momento creativo en el tribunal
Durante el juicio en el que enfrenta acusaciones por el asesinato de Cristian Maximiliano «Gringo» Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018, el ex líder de Viejas Locas, Pity Álvarez (54), sorprendió a todos al mostrar su faceta artística. Minutos antes de iniciar la segunda jornada del proceso, Álvarez anunció a los medios que escribiría «otra» obra. En las audiencias previas, el músico había estado indiferente a la gravedad de la situación, sosteniendo una hoja en blanco y una birome negra Bic.
Un paralelismo con su letra
El miércoles, mientras escuchaba testimonios de cuatro testigos, entre ellos una ex pareja y un ex suegro, Pity Álvarez no dejó de escribir. En un periodo de casi cuatro horas de debate, el músico comenzó su texto con las palabras: «Y es así… la vida de un cordero es así…», una frase que evoca el coro de su famosa canción «Homero» y que refleja la vida en un barrio como el Cardenal Samoré, donde residen numerosos trabajadores. A lo largo de su escrito, Álvarez lanzó reflexiones profundas:
- «Un cazador cree ser el león»
- «Nadie se enfrentaría al león, pero algunos leones no saben quién sos»
La página de su escritura concluye con una firma, además de la extraña fecha: «Colgado 23/7/37», generando interrogantes sobre su significado. ¿Podría ser este el nuevo alter ego de Álvarez o una referencia a la Ley de Drogas, la N° 23.737?
Detalles del proceso judicial
Con un comportamiento más atento y erguido que en la primera jornada, Álvarez se mantuvo concentrado en las declaraciones, sin dejar de lado la birome negra que sostenía. En la audiencia inicial, también había escrito algunas líneas en su hoja, incluyendo la palabra subrayada «Decisión», mostrando su intención de plasmar sus pensamientos.
La compañía de seres cercanos
En las audiencias, Pity no estaba solo. Su hermana Silvina, un primo, su manager Santiago Ruiz, y su abogado Sebastián Queijeiro lo acompañaron. Este último ha sido un apoyo constante para el cantante a lo largo de su vida. También tuvo la presencia de Pachi, jefe de seguridad del rock, y el cura rockero César Scicchitano Tagle, quien lo ayudó a trasladarse tras la primera audiencia. En el horizonte, se plantea una nueva jornada judicial este viernes, donde seguramente Álvarez preservará su escritura y creatividad en su hoja en blanco.











