Un día significativo para Matías Bagnato
El 29 de junio se ha convertido en una fecha crucial para Matías Bagnato, quien expresa que «hay fechas que nunca van a ser una fecha más». Este día, marcado por el amor y la memoria, se convierte en un punto de conexión entre la ausencia de su madre y un nuevo amor que le ha permitido sanar.
Recuerdos de la tragedia
En su conmovedor mensaje, Bagnato recordó a su madre en el 32 aniversario de la trágica pérdida de sus padres y hermanos, un evento conocido como la Masacre de Flores. En este incidentede 1994, su casa fue intencionalmente incendiada por Fructuoso Álvarez González, resultando en la muerte de sus padres, José y Alicia, y de sus hermanos Fernando y Alejandro. Matías fue el único sobreviviente.
«Hoy cumplirías 73 años, mamá». A pesar del tiempo transcurrido, la herida que dejó la tragedia sigue abierta. Matías reflexiona: «Y aunque pasaron 33 años desde que te arrancaron de mi vida, hay días como hoy en los que sigo necesitándote con la misma fuerza que cuando tenía 16».
El impacto de la pérdida
En su emotivo texto, Bagnato revela la profundidad de la pérdida que aún no se ha resignado a convertirse en una rutina. «Te necesito para contarte las cosas lindas que me pasan. Para pedirte un consejo. Para que me des un beso», escribió, transmitiendo el eco de una historia interrumpida.
La orfandad se siente no solo por la ausencia física, sino también por la forma en que el pasado se convierte en un refugio y un vacío. «Me mata pensar que viví mucho más tiempo sin vos que con vos», compartió Bagnato, quien solo tenía 16 años cuando su madre fue asesinada durante la Masacre de Flores.
Extraña pequeños detalles que para otros podrían ser triviales, pero que para él son profundamente significativos: «Extraño escuchar mi nombre en tu voz, cuando me preguntabas… ‘Mati cómo estás’. Que me esperaras despierta. Que me abrazaras sin que hiciera falta decir una palabra».
Una nueva razón para celebrar
A pesar de la profunda ausencia, Matías Bagnato también encuentra motivos para celebrar el mismo día que le recuerda su dolor más intenso. «Este mismo 29 de junio también me recuerda que la vida, incluso después de romperte en mil pedazos, siempre puede sorprenderte», indicó.
Hace 14 años, en un día similar, conoció a Nico. Este encuentro, que describe con sinceridad, marcó el inicio de su proceso de sanación emocional: «Y llegó para quedarse». Nico ha sido un supporte incondicional, alguien que ha estado a su lado cuando el dolor parecía interminable. «Para sostenerme cuando sentía que no podía más. Para creer en mí cuando yo mismo había dejado de hacerlo», afirmó.
Un mensaje de amor y gratitud
El mensaje de Bagnato refleja cómo este día simboliza tanto la memoria de la pérdida como la celebración de un encuentro que le ha permitido volver a amar. En sus redes, Matías agradeció a su pareja: «Gracias, amor. Gracias Nico. Gracias por elegirme cada día durante estos 14 años. Por caminar a mi lado siempre. Por enseñarme, sin decirlo, que un corazón roto también puede volver a amar. Te amo con todo mi corazón».
El homenaje de Matías no olvida la ausencia, sino que la redefine a través del amor presente. «A vos, Ma, sé que te hubiera encantado conocerlo», escribió, mostrándose convencido de que su madre habría valorado a quien estuvo a su lado en los momentos más oscuros. «Estoy seguro de que lo habrías querido tanto… porque fue él quien, cuando vos ya no podías abrazarme, hizo que nunca más volviera a sentirme solo», relató.
En palabras de Matías Bagnato, la vida le ha otorgado la oportunidad de aprender sobre el amor en diversas formas: «Vos, Ma, me enseñaste lo que era el amor. Y vos Nico me enseñaste que, incluso después del peor dolor, el amor siempre encuentra la manera de volver». Así, el 29 de junio se erige para él como un símbolo de la memoria de lo perdido y el descubrimiento de lo que aún queda por vivir. «Hay fechas que me recuerdan todo lo que perdí. Y hay personas que me recuerdan todo lo que todavía vale la pena vivir».











