Alarma en Puerto Madryn por la muerte de ballenatos
Las costas de Puerto Madryn se despertaron este lunes con el hallazgo de una nueva cría de Ballena Franca Austral, en un patrón alarmante que ha sido recurrente en las últimas semanas. Esta tendencia ha encendido las alarmas entre los especialistas, quienes temen que se pueda alcanzar una cifra récord de mortalidad durante este año.
Cifras inquietantes
El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) emitió un comunicado destacando el número «inusualmente alto» de ballenatos que han sido encontrados en las costas de la Península Valdés recientemente. En la última semana, se contabilizaron la aparición de seis ballenatos junto a lobos marinos en la Playa Bañuls, ubicada en el Golfo Nuevo, a unos veinte kilómetros del lugar donde fue hallado el ballenato este lunes, en la intersección de 9 de Julio y Av. Roca, en el centro de Puerto Madryn.
Un ciclo preocupante
Históricamente, esta región ha enfrentado situaciones de mortalidad elevada entre los ballenatos. Según registros del Programa de Monitoreo Sanitario de Ballena Franca Austral, en 2012 se documentaron 113 ballenatos muertos, la cifra más alta registrada hasta la fecha a nivel local e internacional. Desde el ICB añaden que las cifras preliminares de este año sugieren un evento con una magnitud superior al de años anteriores.
Investigaciones en curso
Las autoridades provinciales están llevando a cabo un seguimiento exhaustivo de los casos de mortalidad ocurridos en lo que va del 2026. En este sentido, se ha descartado cualquier vínculo con actividades humanas. Entre las hipótesis barajadas, se destaca la posibilidad de que una bacteria común en el agua de mar esté provocando afectaiones sistémicas en los cetáceos.
Dentro de las bacterias que se están observando se encuentra la Erysipelothrix rhusiopathiae, que puede ocasionar enfermedades severas en cetáceos y ha sido detectada en varias especies en ambientes marinos.
Necesidad de estudios profundos
Desde el ICB, que cuenta con 56 años de experiencia y ha monitoreado más de 5.500 ejemplares, insisten en la urgencia de realizar investigaciones en los golfos Nuevo y San José. Esto permitirá evaluar las condiciones ambientales que podrían incidir en la supervivencia de las ballenas.
«Es fundamental entender qué factores podrían facilitar las infecciones y cómo se relacionan con la mortalidad que estamos observando este año», enfatizan. Se subraya que consolidar los datos y contrastarlos con el número de nacimientos de la temporada es esencial para determinar el impacto poblacional.
Colaboración interdisciplinaria
El monitoreo de la Ballena Franca Austral es un esfuerzo conjunto de diversas instituciones, incluyendo la Universidad de California, Davis (UC Davis), el ICB, el CONICET, la Secretaría de Ambiente de Chubut, el municipio de Puerto Madryn y otros organismos especializados.
Por último, el ICB solicita a la comunidad que, si encuentran un cetáceo vivo o muerto en la costa, no intenten tocarlo y avisen a las autoridades pertinentes. «No ingreses al agua y no intentes intervenir. Permite que el contacto y la toma de muestras sean realizados por personal capacitado», concluyeron.











