Nueva ley sobre el uso de celulares en escuelas
La Legislatura de la Provincia de Buenos Aires ha aprobado una ley que restringe el uso de teléfonos celulares en las escuelas secundarias, tanto públicas como privadas. Esta normativa establece la prohibición de dispositivos con pantallas tecnológicas durante el tiempo de enseñanza, aunque se permiten excepciones para situaciones específicas que sean autorizadas por las autoridades educativas o los docentes.
Desafíos en la implementación
A pesar de haber sido aprobada en una reciente sesión del Senado provincial y haber sido discutida previamente en Diputados, la aplicación de esta ley enfrenta un gran obstáculo. El gobierno de Axel Kicillof se opone a las prohibiciones y aún no ha reglamentado las normativas en esa dirección. Por ejemplo, en diciembre pasado, se estableció una regulación similar para las escuelas primarias, pero a la fecha no ha sido implementada, lo que ha generado tensiones dentro de su propio partido político.
Recientemente, el senador Emmanuel González Santalla (UxP, vinculado a La Cámpora) pidió al gobernador y a la ministra de Educación, Flavia Terigi, que se lleve a cabo la normativa aprobada hace diez meses. Ahora, el Poder Ejecutivo debe redactar dos reglamentaciones: una para el sistema escolar primario, que afecta a 2,1 millones de alumnos en más de 10.400 escuelas, y otra para el nivel medio, donde están matriculados 1,4 millones de adolescentes en 4.040 centros educativos.
Propuesta educativa y opiniones encontradas
El autor de la iniciativa, que fue aprobada el año pasado, subrayó que esto es esencial para «cuidar la salud física y emocional durante el proceso de aprendizaje» de los jóvenes de la provincia. A través de un video en sus redes sociales, insistió en la necesidad de que se establezcan criterios claros sobre el uso de estos dispositivos en el ámbito escolar.
La reciente normativa presentada por Martín Rozas, diputado de Unión y Libertad, amplía la restricción al nivel secundario, tomando como referencia la Ley N°15.534 que ya se aplica en el ciclo primario. Esta normativa también introduce el concepto de «uso responsable», que significa que los dispositivos deben permanecer guardados durante la jornada escolar, a menos que sean necesarios para actividades específicas.
Reacciones del sector educativo
La regulación abarca tanto el sector público como el privado. Por su parte, el secretario Ejecutivo de AIEPA, Martín Zriita, expresó que es fundamental que las escuelas tengan la autonomía para decidir si prohíben el uso de celulares o determinan condiciones para su inclusión en los proyectos pedagógicos, siempre con un respaldo legal adecuado. «Una prohibición sin consecuencias claras puede debilitar la autoridad institucional», advirtió.
La normativa recién aprobada aún debe ser publicada en el Boletín Oficial, y se espera que la reglamentación que corresponda esté a cargo de Terigi. Sin embargo, desde la dirección de Escuelas, se indica que la prohibición no es el camino adecuado, lo que añade más confusión para los docentes, quienes deben enfrentar la tarea de regular su uso entre estudiantes y lidiar con la reacción de los padres.
Incidentes recientes y contexto educativo
Este debate sobre el uso de celulares en las aulas surge en medio de un escándalo ocurrido en el Colegio Modelo de Lomas, donde se denunciaron casos de difusión de imágenes alteradas de alumnas mediante inteligencia artificial. Esto llevó a una manifestación por parte de padres y estudiantes en protesta.
En diversas provincias de Argentina, como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Catamarca, Salta, Neuquén, Tucumán y La Pampa, ya se han implementado normativas que limitan el uso de dispositivos móviles en las escuelas, mientras otras como Formosa, Mendoza y Misiones regulan su uso de acuerdo con proyectos específicos.











