La importancia de una buena ortografía
En una época marcada por la inmediatez, podría parecer que la ortografía ha perdido su relevancia, sin embargo, redactar textos de manera coherente y libre de errores siempre aporta beneficios en distintos ámbitos.
En el contexto laboral, una escritura correcta puede reflejar las habilidades y conocimientos de una persona; además, contribuye a crear una imagen positiva que te hace ver más serio y confiable. Por el contrario, errores en ortografía y sintaxis pueden transmitir una percepción negativa, sugiriendo descuido o falta de preparación.
Asimismo, la capacidad de redactar adecuadamente es un indicativo de la personalidad de quien escribe, mostrando un interés por mantener una buena comunicación con los demás.
El apoyo de la RAE y la Fundéu
Aunque dominar la escritura no es una tarea fácil y requiere práctica, la lectura puede ser una herramienta valiosa para enriquecer el vocabulario. En este contexto, la Real Academia Española (RAE) ha emergido como la institución más relevante encargada de la normalización lingüística, promulgando normas para fomentar la unidad idiomática en el mundo hispanohablante.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu), que trabaja sin fines de lucro, se ha unido a la RAE para promover el uso adecuado del español en los medios de comunicación, ofreciendo recomendaciones en su página web que ayudan a los ciudadanos a resolver dudas sobre la ortografía y el uso correcto de expresiones.
La expresión correcta: en balde
La forma correcta de la expresión es en balde, con b en la segunda palabra, referida a algo que resulta inútil o carece de justificación. En ocasiones, se encuentran afirmaciones como: «Intentaron convencerle, pero fue en valde», «La distancia de sus seres queridos no pasa en valde» o «No en valde es toda una campeona de la equitación».
El Diccionario de la lengua española reconoce la locución en balde, con b, de acuerdo a su origen etimológico, y remite su significado a en vano: ‘inútilmente, sin logro ni efecto’ o ‘sin necesidad, razón o justicia’. Por lo tanto, resulta inadecuado usar en valde, con v, que puede estar influenciado erróneamente por la palabra vano.
Por ende, lo correcto en los ejemplos citados sería: «Intentaron convencerle, pero fue en balde», «La distancia de sus seres queridos no pasa en balde» y «No en balde es toda una campeona de la equitación».
Función y misión de la RAE
La RAE, fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, tiene como misión preservar el buen uso y la unidad de una lengua en constante evolución. Sus estatutos más recientes, actualizados en 1993, establecen que la función primordial de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.
Este compromiso se ha materializado a través de una política lingüística panhispánica, que comparte con las otras 22 academias que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.
Actualmente, la RAE está compuesta por 46 académicos, incluyendo al director y a otros miembros de la Junta de Gobierno, quienes son elegidos para mandatos temporales. Aunque algunas críticas han surgido en torno a su resistencia a reconocer nuevos términos popularizados por las nuevas generaciones y las redes sociales, como el lenguaje inclusivo, en 2020 la RAE lanzó el Observatorio de Palabras. Este repositorio digital ofrece información sobre términos y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española pero que suscitan dudas sobre su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos y regionalismos.
La información en el Observatorio es provisional, ya que no está incluida en las obras académicas, por lo que puede ser modificada con el tiempo, aunque esto no implica que su uso sea aceptado oficialmente.











