Un desafío en tiempos difíciles
Ricardo Goldin, un empresario de 68 años, ha apostado todo por la supervivencia de su restaurante en la Ciudad de Buenos Aires, donde la realidad del cierre de los negocios es palpable. Lejos de ser un experto en el mundo digital, decidió seguir el consejo de su hija y comenzó un reality-show titulado «Intentando llenar mi restorán en treinta días». A pesar de llevar 21 días de este desafío, Goldin reconoce que aún no ha logrado el objetivo y se enfrenta a una dura competencia.
Un cambio radical de carrera
Goldin había trabajado casi cuarenta años en la industria textil antes de dar un giro completo a su vida profesional en 2016. Después de años como cliente leal de un reconocido restaurante, decidió abrir su franquicia en Villa Crespo y luego lanzó ABA, un establecimiento que ofrece tanto café como almuerzos y cenas. Sin embargo, ha enfrentado seis meses complicados y ha estado lidiando con pérdidas económicas constantes.
El camino de un novato en redes sociales
A pesar de no estar familiarizado con el uso de plataformas sociales, Goldin se ha mostrado flexible y dispuesto a adaptarse. En los videos que publica en Instagram, comparte su experiencia y los cambios en su negocio, además de reconocer errores y el esfuerzo por mejorar. Participa en escenas donde interactúa con una chef y un camarero, lo que añade un toque de entretenimiento a su contenido.
Desafíos y obstáculos
El empresario es consciente de la dificultad del mercado, especialmente con la competencia creciente en su zona. Menciona que muchos que pierden sus empleos optan por abrir sus propios negocios en el rubro gastronómico, lo que ha saturado la oferta en relación con una demanda en descenso. Mientras describe cómo ha sido un día particularmente difícil con apenas una mesa ocupada, Goldin no pierde la esperanza y sigue creyendo en su restaurante.
«Estoy decidido a luchar por ABA, un espacio que representa un gran esfuerzo humano», expresa.
Interacción y comunidad
Goldin ha comenzado a recibir una respuesta positiva en las redes, donde los mensajes de apoyo de sus seguidores actúan como un impulso. Comenta que la interacción en línea se ha convertido en una parte vital de su estrategia para atraer nuevos clientes. Aprecia enormemente la comunidad que se ha formado en torno a su negocio, especialmente a través de las visitas de usuarios que celebran sus esfuerzos.
El futuro del restaurante
A pesar de los desafíos, Goldin se muestra optimista pero realista sobre su situación. Reconoce que los números no siempre son favorables y planea revisar su estrategia una vez que termine el mes del reality. Sin embargo, reitera que, pase lo que pase, se siente satisfecho de haber dado lo mejor de sí para su restaurante, destacando que su sueño va más allá de simples cifras.
En resumen, Ricardo Goldin es un empresario que ha decidido enfrentarse de manera auténtica a las dificultades del sector gastronómico utilizando un enfoque innovador: un reality-show en redes sociales para rescatar su negocio y conectar con su comunidad, siempre con un toque de esperanza y determinación.











