La importancia de la ortografía y redacción
En una era dominada por la agilidad, podría parecer que la ortografía ha perdido su relevancia. No obstante, redactar con coherencia y sin errores es fundamental en todos los ámbitos.
En el contexto laboral, escribir correctamente refleja las competencias y conocimientos de una persona, además de contribuir a forjar una imagen profesional que transmita seriedad y confianza. La presencia de errores ortográficos o sintácticos puede generar una percepción negativa y llevar a ser visto como descuidado o menos preparado.
Además, redactar bien revela la personalidad del autor, mostrando un compromiso constante por establecer una buena comunicación con los demás.
El papel de la Real Academia Española
Si bien escribir correctamente no es una tarea fácil y requiere de práctica y un buen manejo de la lengua, la lectura puede ser un recurso invaluable para enriquecer el vocabulario.
En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se posiciona como la entidad más importante para la regulación lingüística, promulgando normas que fomentan la unidad idiomática en el ámbito hispanohablante. Asimismo, la Fundación del Español Urgente (Fundéu), institución sin fines de lucro que promueve el buen uso del español en medios de comunicación, colabora con la RAE al ofrecer en su página web recomendaciones para aclarar dudas sobre la correcta escritura de palabras, uso de expresiones y diversos temas.
Recomendaciones sobre decoración
En cuanto a la terminología, la expresión decoración dopaminérgica es la que se sugiere en lugar del extranjerismo dopamine decor para referirse a un estilo de decoración que busca generar alegría mediante el uso de determinados colores y formas. En los medios, es habitual encontrar frases como:
- «Varias expertas analizan el futuro del Dopamine Decor, un fenómeno surgido en redes sociales basado en muebles de colores saturados»
- «Claves para transformar tu espacio con Dopamine Decor»
- «Esta tendencia se inspira en el dopamine decor, buscando provocar alegría a través de combinaciones vibrantes».
Este término se deriva del sustantivo dopamina, conocido como el neurotransmisor que actúa en los ganglios basales del cerebro. De él proviene el adjetivo dopaminérgico, que, según el Diccionario panhispánico de términos médicos, refiere a sustancias o acciones que tienen efectos similares a los de la dopamina. Por lo tanto, este término inglés puede ser reemplazado por decoración dopaminérgica en español.
Además, se aclara que esta expresión tiene un carácter descriptivo, por lo que no requiere el uso de mayúsculas iniciales. Por ende, sería preferible escribir las recomendaciones iniciales de la siguiente manera:
- «Varias expertas analizan el futuro de la decoración dopaminérgica, un fenómeno surgido en redes sociales basado en muebles de colores saturados».
- «Claves para transformar tu espacio con decoración dopaminérgica».
- «Esta tendencia se inspira en la decoración dopaminérgica, buscando provocar alegría a través de combinaciones vibrantes».
Por otra parte, se sugiere que si se desea emplear el anglicismo, se debe escribir en cursiva o, si no se cuenta con esta opción, entre comillas.
Acerca de la RAE
Establecida en Madrid en 1713 por el octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE persigue la preservación del buen uso y la unidad del idioma, el cual está en constante evolución y expansión. Sus estatutos más recientes, actualizados en 1993, aclararon que su principal función es velar por la lengua española en su adaptación a las necesidades de los hablantes, sin perder su unidad esencial.
Este compromiso se refleja en la política lingüística panhispánica, que es compartida con las 22 corporaciones que conforman la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), fundada en México en 1951. Actualmente, la RAE está compuesta por 46 académicos, entre los que se incluyen el director y otros miembros de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.
Sin embargo, la RAE ha enfrentado críticas por su renuencia a aceptar términos o expresiones que han emergido entre las generaciones más jóvenes, especialmente a raíz del auge de las redes sociales. Una controversia reciente es su postura sobre el lenguaje inclusivo. En respuesta, en 2020 se lanzó el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones que no están en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), aunque han presentado dudas en su uso, como neologismos y extranjerismos.
Es importante mencionar que la información en el Observatorio es provisional y puede ajustarse con el tiempo, sin que eso implique su aceptación oficial.











