Viviendas pequeñas para una juventud en apuros
Acceder a una vivienda puede resultar un proceso complicado en diversos países, y Suecia no es la excepción. En particular, para los jóvenes, la posibilidad de adquirir una casa propia parece cada vez más distante. Una investigación realizada por Riksbyggen, una cooperativa de vivienda y desarrolladora inmobiliaria sueca, ha analizado el número de metros cuadrados que un joven de 25 años podría comprar, considerando sus ingresos, ahorros, condiciones de créditos hipotecarios y los precios de las propiedades en varias ciudades.
Los hallazgos resaltan las dificultades que enfrenta esta población: 39% depende de sus padres para poder acceder al mercado inmobiliario; el 36% no cree que podrá adquirir una propiedad en el próximo año; y un 56% siente que su situación habitacional dificulta avances importantes en su vida adulta.
Prototipos de viviendas a escala real
Con estos datos en mano, Riksbyggen decidió ir más allá y crear tres viviendas a escala real que ilustran la cantidad de metros cuadrados que un joven promedio podría comprar en Estocolmo, Gotemburgo y Umeå. Los modelos reflejan las dimensiones calculadas y se presentaron con descripciones que parodian el lenguaje comúnmente usado en anuncios inmobiliarios, buscando poner de relieve las complicaciones que los jóvenes enfrentan para acceder a una vivienda.
- En Estocolmo, el modelo muestra un espacio de 1,9 m² donde dormitorio, cocina, baño y sala comparten un mismo ambiente, descrito como una «simbiosis excepcionalmente armoniosa».
- En Gotemburgo, la propiedad de 3,1 m² es catalogada como «construcción nueva y moderna, con potencial mínimo», con el concepto de «todo en uno».
- Por último, en Umeå, un joven podría adquirir 4,5 m², presentado como una «joya funcional con distribución disfuncional», y cuenta incluso con un pequeño balcón para «eventos sociales de índole imaginaria».
En adición a los prototipos, Riksbyggen ha incluido relatos de jóvenes que enfrentan esta situación. «Me mudé 12 veces desde que dejé mi hogar familiar. Lo único que siempre quise es un hogar seguro», comparte Cornelia, de 27 años. Asimismo, Eliah, de 20 años, indica: «Busco vivienda constantemente, pero parece casi imposible encontrar algo. Mi vida está en pausa».
Propuestas para mejorar la situación
A pesar de que estos modelos no están a la venta, sí pretenden visibilizar la problemática. Riksbyggen ha formulado tres propuestas para facilitar el acceso a la vivienda para los jóvenes:
- Reducir el riesgo: La cooperativa considera que cada nueva vivienda construida genera una cadena de mudanzas que facilita la movilidad en el mercado inmobiliario. En 2025, se completaron 33,332 viviendas, un descenso del 30% en comparación con el año anterior. Boverket, la Junta Nacional de Vivienda, estima que deberían construirse unas 52,300 viviendas anualmente durante la próxima década. La propuesta incluye una garantía estatal que reduzca el porcentaje de preventa exigido del 50% actual al 30%.
- Introducir préstamos para jóvenes: El depósito inicial para obtener un crédito representa una dificultad considerable. Por ejemplo, para un departamento de 2,5 millones de coronas suecas (aproximadamente 260,000 USD), se necesita un pago inicial de 250,000 coronas (alrededor de 26,000 USD). Riksbyggen sugiere un préstamo inicial para facilitar el acceso a la primera vivienda, argumentando que ya existe una propuesta presentada al Gobierno.
- Liberar viviendas: Una tercera propuesta se centra en construir más viviendas adecuadas para adultos mayores. Al permitir que estos se trasladen a propiedades que se ajusten a sus necesidades, se liberarían otras casas, incrementando la movilidad en el mercado y, por ende, facilitando el acceso para los jóvenes. Riksbyggen aboga por reinstaurar un apoyo a la inversión que fue eliminado en 2025.











