Una historia de amor que comenzó en la infancia
Camila Galante, esposa de Leandro Paredes, compartió en una entrevista exclusiva con Pia Shaw detalles de su relación con el destacado jugador de Boca Juniors. De personalidad reservada y alejada de la atención mediática, la empresaria narró cómo se dio inicio a su romance con el futbolista.
Desde el primer encuentro, donde el amor a primera vista fue evidente, Paredes la presentó como su novia, aunque ella no estaba enterada de esa decisión. A medida que la relación se formalizó, se convirtieron en una pareja inseparable, con Camila apoyando a Leandro durante su carrera, tanto en Boca como en su posterior traslado a Europa. Tras casarse, la pareja tuvo tres hijos: Victoria, Giovanni y Lautaro.
Inicios y momentos clave de su relación
Paredes, al igual que Lionel Messi, conoció a Camila durante su niñez. Él, con solo ocho años, vivía en San Justo, mientras ella, un par de años mayor, residía en Caballito. Su común pasión por el fútbol los unió, ya que Leandro jugaba en las inferiores de Boca junto a Ramiro, el hermano de Camila, quien asistía a los partidos y pronto se sintió atraída por él.
Leandro solía pasar mucho tiempo en la casa de los Galante, desarrollando una relación amistosa que con el tiempo se tornó en algo más profundo. Los sentimientos de ambos eran evidentes para sus familias, que eran conscientes de la atracción mutua, aunque jamás lo confesaron. Cuando Leandro cumplió 14 años, Camila se dio cuenta de que el chico al que había conocido había crecido mucho, y sus sentimientos comenzaron a hacerse más evidentes.
El futbolista, con una actitud decidida, decidió expresar su afecto de forma única. «Me la tatué antes de que fuera mi novia. Un poco tóxico lo mío, pero yo sentía que iba a ser la mujer de mi vida», reveló Paredes en un programa de televisión. Este gesto emocionó a Camila, quien también llevaba en su corazón ese amor que aún no gritaban al mundo.
Poco a poco, sus intercambios de mensajes se convirtieron en gestos de cariño. Un momento clave fue durante un paseo al supermercado, donde Leandro se atrevió a darle su primer beso, lo que marcó el inicio oficial de su noviazgo, aunque inicialmente lo mantuvieron en secreto por vergüenza a la opinión de sus amigos y familiares.
Un amor que traspasa fronteras
La pareja formalizó su relación en marzo de 2010 y, en noviembre, Paredes debutó con Boca Juniors. Sin embargo, la vida les ofreció nuevos desafíos cuando un llamado desde Europa llevó a Leandro a Italia con su pequeña hija Victoria, nacida el 1 de diciembre de 2013. El camino los llevó a vivir en diversas ciudades italianas, incluyendo Roma, Verona y Empoli, durante su carrera profesional.
Un paso significativo en su vida se dio el 28 de diciembre de 2017, cuando contrajeron matrimonio y posteriormente, su familia creció con la llegada de Giovanni el 14 de noviembre de 2016. En su aventura en San Petersburgo, Rusia, Paredes defendió los colores del Zenit, hasta que en 2019 se mudaron a París, donde continuaron su vida junto a otros futbolistas, incluyendo a Ángel Di María.
Después de un breve retorno a Francia y diversas etapas en su carrera, Paredes regresó a Boca Juniors en 2025. A lo largo de estos años, la pareja se enfrentó a momentos difíciles, incluidas lesiones y el estrés de los rumores de crisis en su relación. Sin embargo, su amor siempre prevaleció.
Superando dificultades y manteniendo el amor
Camila, evidenció la realidad del mundo del fútbol; «La gente se cree que todo es color de rosas y no es así… A veces hay que dejar muchas cosas por acompañar. Obviamente, lo elegís, pero es triste». Aunque enfrentaron rumores de crisis, ella siempre defendió su relación, desmintiendo vinculaciones de Paredes con otras personas.
A pesar de su deseo de mantener un perfil bajo, Camila se ha convertido en una figura popular entre los seguidores de Boca Juniors. Actualmente tiene 1.3 millones de seguidores en Instagram y dirige su propia marca de cosméticos. Sin embargo, la atención mediática no ha estado exenta de desafíos, ya que admitió que las críticas solían afectarle profundamente.
Un amor que perdura en el tiempo
El pasado 26 de marzo, la pareja celebró 16 años de unión, tiempo que han compartido mutuamente. Leandro expresó: «Cami es todo. La conocí muy joven y me gusta como persona, como mujer y como mamá. Solo tengo palabras de agradecimiento para ella». Este amor, que comenzó con miradas y secretos en la infancia, ha evolucionado hacia un profundo compromiso familiar, con residentes en Argentina y disfrutando de su vida junto a sus tres hijos, famosos por su amor eterno.











